4. Cosecha de frejal (frijol,carsota, poroto)
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Consideraciones generales
Cosecha manual
Cosecha semimecanizada
Cosecha mecanizada
La mayor�a de los problemas que van asociados a la calidad de' poroto en gran medida dependen de c�mo el agricultor realiza las labores de cosecha.
La disminuci�n de la calidad se produce porque el fr�jol que se cosecha puede aparecer chupado, arrugado, manchado, con da�o en la cut�cula y grano partido.
Todas estas p�rdidas en la calidad y por lo tanto en el precio que se puede obtener al momento de la comercializaci�n, se pueden evitar o disminuir si se tiene presente algunas recomendaciones cuando se aproxima la cosecha
Las normas de manejo del cultivo y por lo tanto, de cosecha, est�n muy directamente relacionadas con su h�bito de crecimiento Se pueden distinguir 4 h�bitos de crecimiento. Figura 33
Tipo I H�bito de crecimiento determinado arbustivo.
Tipo II H�bito de crecimiento indeterminado arbustivo.
Tipo III H�bito de crecimiento indeterminado postrado.
Tipo IV Habito de crecimiento indeterminado trepador.
La cosecha mecanizada solo se puede efectuar con �xito en aquellas variedades cuyo h�bito de crecimiento es del tipo I y II debido a que sus vainas se ubican a cierta distancia del suelo.
Cuando la cosecha se efect�a en forma manual o semimecanizada, el tipo de planta o h�bito de crecimiento no tiene importancia, sin embargo, la mejor calidad del frejol generalmente se obtiene en variedades que no arrastran sus vainas, o sea del tipo o h�bitos de crecimiento I-II y IV.
Figura 33: Distintos h�bitos de crecimiento del fr�jol
Las plantas de fr�jol se encuentran en condiciones aptas para ser arrancadas desde el momento en que las vainas comienzan a cambiar su color natural a un color caf� amarillento. Este momento se conoce con el nombre de madurez fisiol�gica donde el grano alcanza su m�ximo tama�o. De ah; para adelante la planta entra en el proceso de secado, durante el cual se produce una p�rdida uniforme y natural de la humedad del grano hasta niveles en que se puede considerar seco.
En cualquier momento despu�s de alcanzada la madurez fisiol�gica, las plantas pueden ser arrancadas. Sin embargo, el momento oportuno para efectuar la arranca se debe decidir teniendo presente los siguientes aspectos:
Es necesario compatibilizar estos dos aspectos a trav�s de una observaci�n permanente del cultivo.
Si la cosecha de la planta se anticipa, cuando todav�a el contenido de humedad del grano es alto, se produce una p�rdida de humedad muy r�pida apareciendo los granos chupados o arrugados, dependiendo de su ubicaci�n en la planta.
Para evitar el desgrane, el arrancado de plantas y el movimiento de las mismas se debe efectuar temprano en la ma�ana. Una vez que la temperatura ambiental comienza a subir, se debe suspender esta labor, ya que el calor elimina la humedad que las vainas han retenido durante la noche, quedando expuestas a abrirse con el movimiento que se produce al momento del arrancado y traslado.
Dependiendo del sistema que se utilizar� para la trilla ser� la forma en que das plantas arrancadas permanecer�n en el campo, para completar su secado.
En general las formas m�s comunes de cosecha o trilla son manual y semimecanizada La cosecha mecanizada con automotriz es com�n en los paises tecnol�gicamente bien desarrollados y poco frecuente en los pa�ses en desarrollo.
Las plantas una vez que han sido arrancadas, se recogen y trasladan a un lugar parejo, limpio, de tierra firme, donde permanecen hasta completar su secado.
La trilla propiamente tal se realiza de diferentes maneras:
Luego se procede al despajado y limpieza del grano que queda en el suelo. Figuras 36 y 37.
Entre las ventajas de este sistema se puede se�alar el menor costo de la labor, menores p�rdidas de grano (grano partido o con cut�cula da�ada) que son importantes para el caso de producci�n de semillas y permite realizar la cosecha en forma paulatina. La principal desventaja es que no es apropiada para superficies grandes y que requiere de una gran demanda de mano de obra, factor que puede ser limitante en algunas zonas.
Este sistema consiste en arrancar o cortar las plantas en forma manual las que se van dejando en hileras en cl mismo campo, por lo general, se acostumbra juntar las plantas de 6 a 8 hileras, en una sola. Pasado algunos d�as se trillan en el terreno mismo mediante una m�quina automotriz a la cual se le puede ir entregando el material a trillar o �sta lo recoge directamente mediante un recolector o "pick up". Figura 38. Otra alternativa es trasladar las plantas de las hileras a un lugar denominado "era" cuyas caracter�sticas est�n ya descritas con anterioridad, en donde las vainas son desgranadas con una m�quina estacionaria. Figura 39.
Las ventajas del uso de la trilladora, ya sea estacionaria o automotriz es su eficiencia, es decir, el volumen capaz de trillar por hora de trabajo y la menor demanda de mano de obra que requiere.
Es evidente que estas ventajas no siempre se transforman en un beneficio directo para el agricultor, ya que resulta de vito' importancia para tener buenos resultados en la trilla, ajustar y regular la m�quina, si esto no es efectuado en buena forma, el grano cosechado ser� de muy baja calidad y se producir� un alto porcentaje de grano partido. Un adecuado ajuste y regulaci�n de la m�quina es indispensable para el caso de producciones destinadas a semilla, ya que el exceso de golpes a los granos disminuye en gran proporci�n la capacidad germinativa y el vigor de la semilla.
Un estudio efectuado por Nitsche (1983), en la cual se comparan 9 variedades de fr�jol sometidas a golpes, llega a la conclusi�n de que existen diferencias significativas entre el porcentaje de plantas normales desarrolladas de semillas golpeadas con respecto a las sin golpear. Cuadro 1.
| Variedades | Porcentaje de plantas normales (1) | % de disminuci�n de plantas normales(2) | Prueba de Tukey 0,99 (3) | |
| sin golpear | golpeadas | |||
| Cristal blanco | 83,3 a | 66,7 a | 19,9 | ** |
| Apolo | 91,1 a | 62,2 a | 31,7 | ** |
| Orfeo INIA | 85,6 a | 52,2 ab | 39,0 | ** |
| Coscorr�n | 91,1 a | 48,9 ab | 46,3 | ** |
| Redkloud | 84,5 a | 38,9b | 54,0 | ** |
| T�rtola INIA | 80,0 a | 31,1b | 61,1 | ** |
| Arroz - 3 | 84,5 a | 26,7b | 68,4 | ** |
| Negro Argel | 93,4 a | 12,2c | 86,9 | ** |
| Hallados dorados | 75,6 a | 1,1d | 98,5 | ** |
Cuadro 1: Porcentaje de plantas "normales" para nueve variedades de frejol, con y sin tratamiento de golpe. Promedio de tres repeticiones. Nitsche. 1983. C.V. = 5,6%.
(1) Las variedades unidas por la misma letra no tienen
diferencias significativas al nivel de 99% de probabilidad.
Prueba de Tukey.
(2) Porcentaje de disminuci�n de' n�mero de plantas
"normales" desarrolladas de semillas golpeadas, con
respecto al tratamiento sin golpear.
(3) *** Existen diferencias significativas (Prueba de Tukey
0.99).
Para que la recolecci�n del fr�jol sea directa o mecanizada, necesariamente deber�n cumplirse varios requisitos como los siguientes: la variedad debe ser adecuada, es decir, de h�bito de crecimiento I o ll; el terreno debe estar libre de piedras o terrones; las labores de cultivo como aporcas tendr�n que ser muy bajas; las escardas o limpiezas deber�n dejar el terreno plano y finalmente, es preciso que el cultivo est� al momento de la cosecha lo m�s limpio posible de malezas.
Cumpliendo las condiciones anteriores y previa regulaci�n de la automotriz, se cosecha directamente cuidando naturalmente no partir muchos granos y revisar si hay partes verdes de plantas o malezas que pudieran causar problemas
Cuando el grano se cosecha con alto contenido de humedad y/o con exceso de malezas, es necesario secarlo y/o limpiarlo utilizando los medios m�s apropiados; con esto se evita que el frejol se caliente y da�e durante su almacenamiento.
A continuaci�n se dan las principales indicaciones para una buena cosecha mecanizada, algunas de las cuales tambi�n son v�lidas para las trilladoras estacionarias o automotrices.