54. Molinos de cereales

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Contenido

1. Descripci�n del �mbito de actividad

2. Impacto ambiental y medidas de protecci�n

2.1 Almacenamiento y tratamiento de cereales
2.1.1 Silos en puertos y para carga y descarga, silos de molinos
2.1.2 Almacenamiento en cooperativas, bodegas y almacenes
2.1.3 Plantas de purificaci�n de semillas
2.1.4 Secaderos
2.2 Molienda de cereales (molienda de trigo)
2.3 Molienda con descascarillado
2.3.1 Molienda del arroz
2.3.2 Descascarillado y elaboraci�n de sorgo y mijo
2.3.3 Descascarillado de leguminosas
2.4 Planificaci�n de ubicaciones
2.5 Abastecimiento energ�tico con desechos del descascarillado
2.6 Procesamiento de residuos de la limpieza y de subproductos de los molinos
2.7 Eliminaci�n de polvo

3. An�lisis y evaluaci�n de impacto ambiental. Fuentes de referencia

4. Relaci�n con otros �mbitos de actividad

5. Evaluaci�n sin�ptica de la relevancia ambiental

6. Bibliograf�a

 

1. Descripci�n del �mbito de actividad

Este �mbito de actividad abarca los molinos de cereales, incluido el almacenamiento de materias primas y de productos finales. Tambi�n se incluyen aqu� la producci�n de piensos y forrajes para el ganado as� como la preparaci�n de semillas, que casi siempre se integra en el complejo global del procesamiento y la elaboraci�n de cereales.

En los estudios se han evaluado �nicamente aquellas industrias molturadoras en las que, a partir de materias primas cultivadas en el pa�s o importadas, se obtienen productos finales destinados a la alimentaci�n humana y, como subproductos, alimentos para el ganado.

Se tratar�n las �reas relevantes para el medio ambiente, a saber ruido, polvo, agua de los procesos y productos fitosanitarios.

B�sicamente, el �mbito de actividad comentado se divide en cuatro subsectores:

- almacenamiento, secado y preparaci�n de semillas,
- molienda de cereales,
- molienda con descascarillado,
- tratamiento t�rmico.

Han experimentado ante todo un auge especial los proyectos relacionados con el secado y el almacenamiento de cereales nacionales, as� como los dedicados a la preparaci�n de semillas. Se concedi� prioridad a tales proyectos al llegar al convencimiento de que los productos no elaborados destinados a la alimentaci�n deben protegerse para evitar que se estropeen por agentes clim�ticos, plagas animales, etc., as� como de que el uso de semillas mejoradas incrementa la producci�n.

Las instalaciones de la moderna industria molinera disponen de una capacidad integrada de silos y almacenes para la materia prima a elaborar y para los productos finales y los subproductos. Seg�n la ubicaci�n, las relaciones de propiedad y el fin general a que est�n destinadas las instalaciones, pueden estar integradas plantas de secado y de purificaci�n de semillas. Los subproductos se aprovechan con frecuencia como componentes de la alimentaci�n animal.

2. Impacto ambiental y medidas de protecci�n

En el caso de las t�cnicas de procesamiento aplicadas actualmente, puede partirse en general de que para la fabricaci�n de productos de molienda y descascarillado (harina, grano triturado, copos, granos, etc.) se requieren, adem�s de energ�as de propulsi�n para la limpieza, el descascarillado, la trituraci�n (la molienda) y el transporte de los productos intermedios y finales, grandes cantidades de aire.

Estas cantidades de aire se utilizan principalmente para el transporte vertical y horizontal dentro del sistema de molturaci�n o descascarillado y para la eliminaci�n del polvo de los grupos de procesamiento y de todo el complejo del molino. Adem�s, en determinadas condiciones clim�ticas tiene que utilizarse aire de refrigeraci�n para ventilar las m�quinas de accionamiento y procesamiento as� como para el complejo de edificios.

En la industria molinera s�lo se producen aguas residuales industriales en el lavado de los cereales, pero s�lo si tienen que fabricarse productos granulados o de grano entero. En la industria molinera actual se procede predominantemente a una limpieza en seco, que separa las impurezas con ayuda de tamices y de mesas densim�tricas. Si se integra la producci�n de arroz tipo "Bulgur" y "Parboiled", se origina aqu� agua de procesos con una escasa proporci�n de almid�n.

Las aguas residuales de las plantas generadoras de energ�a operadas con residuos, y en especial la gasificaci�n de glumas de arroz destinada a obtener gas para plantas accionadas por motores de gas, presentan un contenido de fenoles superior a 0,03 mg/l. La combusti�n de glumas para la generaci�n de vapor deja un residuo del 18 % de ceniza referido a la cantidad aportada, que tiene que eliminarse. Lo mismo es v�lido para las plantas de gas.

Por ello, en general puede apreciarse que los impactos ambientales de la industria molinera abarcan los siguientes campos:

- emisi�n de polvo,
- molestias por ruidos,
- peligros por explosiones de polvo e incendios,
- molestias por malos olores a peque�a escala,
- peligros por gas t�xico,
- aprovechamiento de residuos y/o eliminaci�n de desechos,
- agua de procesos.

2.1 Almacenamiento y tratamiento de cereales

2.1.1 Silos en puertos y para carga y descarga, silos de molinos

Tales empresas almacenadoras se dedican al almacenamiento, a la carga y a la descarga de cereales importados y exportados. Se encuentran en todos los grandes puertos, donde los cereales importados (trigo, ma�z, arroz, mijo, etc.) y tambi�n materias primas y productos semimanufacturados para la industria de la alimentaci�n humana y animal se almacenan en forma definitiva o provisional para abastecer a la industria nacional con materias primas, o tambi�n para embarcar productos de exportaci�n (ma�z, arroz, mijo, tapioca, etc.).

En la tabla siguiente se relacionan los contenidos de polvo del aire de trabajo en las diversas secciones de la industria molinera, as� como los valores de emisiones permitidos en Alemania.

Tabla 1 - Contaminantes y emisiones admisibles en Alemania

Clase de industria molinera Contenido de polvo en el aire de trabajo Valores de emisiones admisibles
Silos 12 a 15 g/m� 50 mg/m�
Secaderos 15 a 18 g/m� 50 mg/m�
Molinos de cereales aprox.96 g/m� 50 mg/m�
Molinos descascarilladores 6 a 8 g/m� 50 mg/m�
Purific. de semillas 8 a 10 g/m� 50 mg/m�

En empresas almacenadoras con sistemas de prelimpieza y en las empresas molineras, las emisiones de polvo se acumulan durante la limpieza en el sistema de tuber�as de aspiraci�n, y se evacuan con ayuda de ciclones y filtros. Para conseguir una mejor eliminaci�n del polvo de las m�quinas de los edificios, todos los elementos transportadores y las m�quinas deber�an ser encapsulados y provistos de los correspondiente empalmes para aspiraci�n. La separaci�n de polvo con los llamados separadores de masas o separadores filtrantes se describe y explica en las directivas VDI151 3676 y 3677. Deben observarse las medidas de protecci�n expuestas en estas directivas.

1) VDI-Richtlinien

Gracias al alto grado de mecanizaci�n de los molinos modernos, s�lo hay puestos de trabajo contaminados por polvo para los procesos de carga y empacado; tambi�n aqu� se utilizar�n, en la medida de lo posible, dispositivos de aspiraci�n.

Todo el polvo de aspiraci�n y limpieza que se produce en los sistemas de silos de transbordo se recoge y se ensaca.

Los residuos de limpieza que puedan contener par�sitos vivos de los almacenes tienen que destruirse inmediatamente.

En las instalaciones de limpieza de los molinos se tratan los desechos pulverulentos y los residuos de limpieza granulosos, que se adicionan a los subproductos del molino (salvado) destinados a la alimentaci�n del ganado.

Las molestias por ruido son otro impacto ambiental. El creciente uso de equipos t�cnicos de alta velocidad as� como el alto grado de utilizaci�n de las m�quinas en un espacio reducido originan en cada vez mayor medida ruidos nocivos para el ser humano.

Las medidas contra el ruido est�n destinadas a proteger al personal y a los vecinos. En caso necesario tendr�n que tomarse medidas constructivas como revestimientos de techos y paredes con materiales insonorizantes.

Son convenientes aislamientos contra vibraciones para los fundamentos de las m�quinas.

En Alemania, los Lineamientos T�cnicos Aire152 dicta para las diversas zonas industriales y residenciales as� como para zonas mixtas directivas de protecci�n contra inmisiones153 que deben respetarse a la hora de proyectar y construir las plantas industriales.

152) TA-Luft

153) Immisionen (inmisi�nes). T�rmino alem�n. En la Rep�blica Federal de Alemania, las Inmisiones son definidas oficialmente como �los contaminantes atmosf�ricos, el ruido, las vibraciones, la luz, el calor, las radiaciones y otros factores del medio ambiente a los cuales est�n expuestos los seres humanos, los animales, las plantas y los materiales�. Deben distinguirse de las emisiones (Emmisionen), que se definen como �contaminantes atmosf�ricos, ruido, vibraciones, luz, calor, radiaciones y otros fen�menos an�logos emitidos por una instalaci�n� (Ley federal sobre la protecci�n contra los contaminantes ambientales, 15 de marzo de 1974) (R.F.A.). "[Cita tomada de MOPT: Glosario de contaminaci�n del aire (Immisionen)]

En caso de que el nivel de ruidos sea superior a 70 dB, deber�n preverse protectores de los o�dos para el personal que est� expuesto en forma permanente.

El personal deber� ser informado e instruido correspondientemente, y se supervisar� el respeto de las medidas de protecci�n.

Pueden haber peligros para las personas, los edificios y el parque de maquinaria debido a explosiones de polvo e incendios. En tales casos, despu�s de la explosi�n se produce, a velocidad creciente y con formaci�n de calor, una transformaci�n qu�mica de la mezcla de polvo/aire que provoca un repentino efecto de presi�n de gases ya existentes o de nueva formaci�n. Tres componentes forman la base de una explosi�n de polvo: polvo, aire (ox�geno) y energ�a de ignici�n; esta �ltima puede ser t�rmica o el�ctrica (cargas electrost�ticas).

Los silos est�n particularmente amenazados por explosiones de polvo. Como fuentes de ignici�n pueden actuar chispas mec�nicas, puntos de incandescencia sin llama, calentamiento mec�nico, superficies calientes, trabajos de soldadura, chispas provocadas por descargas electrost�ticas y similares. Como medida de protecci�n tienen que evitarse estas fuentes de ignici�n as� como concentraciones explosivas de polvo, procediendo p. ej. al encapsulado de las m�quinas. Adem�s pueden tomarse precauciones de tipo constructivo: creaci�n recintos a prueba de presi�n as� como sistemas de descarga de presi�n y de supresi�n de explosiones. Como medidas preventivas eficaces a nivel de organizaci�n para la protecci�n contra incendios y explosiones deben mencionarse tambi�n:

- realizaci�n de trabajos de soldadura y corte por soplete �nicamente con las instalaciones fuera de servicio;
- trabajos de limpieza peri�dicos con equipos protegidos contra explosiones de polvo;
- instrucci�n del personal en el manejo de sistemas de extinci�n de incendios e
- informaci�n del personal sobre causas de incendios y explosiones de polvo.

Finalmente, en la fase de planificaci�n deber�n preverse todas las medidas necesarias para limitar el riesgo de explosiones (comp�rese en Alemania las directivas VDI, 2263 - Incendios y explosiones de polvo).154

154) VDI-Richtlinien, 2263 - Staubbr�nde und Staubexplosionen

Para la protecci�n de productos almacenados (control de plagas) en los silos y en las bodegas y los almacenes se emplean principalmente gases, pero bajo determinadas circunstancias se permiten tambi�n productos para rociado y pulverizaci�n as� como productos para nebulizaci�n.

Entre los productos para el control de plagas de los cereales utilizados y autorizados actualmente en Alemania cuentan, entre otros, los insecticidas gaseosos:

- �cido fosf�rico,
- metil-bromuro,
- �cido pr�sico.

Para la desinfecci�n de silos, almacenes y bodegas, sin tratamiento conjunto de los productos almacenados, pueden utilizarse, adem�s de los gases, productos de pulverizaci�n y fumigaci�n.

En Alemania, est�n autorizados los siguientes:

- lindano,
- bromofos,
- malathi�n,
- diclorvos,
- but�xido de piperonilo,
- piretrum,
- y combinaciones.

El uso incorrecto de productos fitosanitarios para almacenes con fines de control de plagas o de protecci�n de los productos almacenados puede ser causa de que sustancias peligrosas escapen y penetren en edificios vecinos dedicados a fabricaci�n o vivienda (p. ej. �cido fosf�rico). Por esta raz�n debe dedicarse especial atenci�n a la t�cnica aplicada en la lucha contra las plagas (p. ej.: fumigaci�n de silos por procedimiento circulante).

Las prohibiciones y restricciones exactas impuestas al uso deben consultarse en el registro de productos fitosanitarios del respectivo pa�s, o bien se preguntar� por tales productos al organismo responsable de las autorizaciones. Las indicaciones e instrucciones del fabricante deber�n observarse estrictamente, y se proporcionar�n en el idioma nacional.

Tras un tratamiento tienen que respetarse tiempos de espera que garanticen que los productos vegetales no presenten residuos superiores a los autorizados cuando se comercialicen o se consuman (v�ase el cap�tulo de An�lisis, diagn�stico, test y el tomo III, Cap�tulo de Est�ndares Ambientales).

Para la aplicaci�n de productos de protecci�n en silos y en almacenes tiene que recurrirse a empresas autorizadas cuyo personal disponga de la debida formaci�n y que puedan utilizar equipos y sistemas de seguridad especiales.

2.1.2 Almacenamiento en cooperativas, bodegas y almacenes

En el caso de las empresas dedicadas simplemente al almacenamiento (entre otras cosas, para reservas de materias primas) se trata de naves de almac�n para productos ensacados o para almacenamiento horizontal. Los productos ensacados o el grano no envasado se limpian, almacenan, airean y, eventualmente, se tratan contra par�sitos. La mayor parte de las cosechas de ma�z, arroz y sorgo sigue almacen�ndose a�n hoy en d�a en muchos pa�ses en ese tipo de bodegas, pudiendo producirse p�rdidas por almacenamiento de hasta el 15 % y superiores.

Figura 1 - Diagrama de un sistema de silos en puertos y para carga y descarga

Los almacenes standard deber�an disponer tambi�n de sistemas de limpieza, aireaci�n y fumigaci�n.

En las naves de almac�n no existe pr�cticamente el riesgo de explosiones de polvo, por su estructura liviana y abierta, si bien con esto no se evita el peligro de incendios normales. Por lo dem�s rigen los impactos ambientales relacionados en 2.1.1. El control de par�sitos en almacenes y bodegas puede realizarse a trav�s de pulverizaciones, siendo tambi�n frecuentes las fumigaciones.

Las medidas de protecci�n de silos mencionadas en 2.1.1 son v�lidas tambi�n para las naves de almac�n, a excepci�n de las destinadas a evitar el riesgo de explosiones.

Adem�s deben tomarse medidas de precauci�n especiales en el caso de practicar el control de plagas y par�sitos con gases. Debido a que la fumigaci�n de productos ensacados no puede realizarse en naves herm�ticas al aire, en el caso de un control de plagas de este tipo tendr�n que utilizarse toldos para fumigaci�n herm�ticos a los gases, que se estanqueizar�n por la parte inferior con mangas de arena.

2.1.3 Plantas de purificaci�n de semillas

La preparaci�n de semillas no se clasifica dentro del �mbito de actividades de los molinos. Sin embargo, en muchos pa�ses esta actividad cuenta entre los servicios ofrecidos por empresas almacenistas cooperativas a sus socios.

Con estas instalaciones se producen unas semillas de alta pureza varietal a trav�s de procedimientos de separaci�n por aire, tamizado y peso espec�fico. La menor presencia de granos extra�os y las condiciones de germinaci�n favorecidas por la desinfecci�n qu�mica incrementan la calidad y con ello los rendimientos por hect�rea.

El aire de trabajo de las plantas de purificaci�n de semillas contiene polvo primario. �ste y los residuos de la purificaci�n (grano raqu�tico, semillas de malezas, etc.) pueden utilizarse para la producci�n de alimentos para el ganado.

Durante la desinfecci�n se aplican productos fungicidas e insecticidas en seco y en h�medo. Se trata de productos fitosanitarios para protecci�n de semillas, incluidos en la categor�a de productos para el tratamiento de semillas. En la lista de productos fitosanitarios (1990) del Instituto Biol�gico Federal para la Agricultura y la Silvicultura155 se relacionan todos los productos de desinfecci�n autorizados en Alemania.

155) Biologische Bundesanstalt f�r Land- und Forstwirtschaft

Seg�n el objetivo del tratamiento, estos productos fitosanitarios se utilizan para el mejoramiento de semillas, individualmente o en combinaciones.

Productos fitosanitarios (sustancias activas) usuales son:

- antraquinona,
- bibertanol,
- bendiocarb,
- fuderidazol,
- bromofos,
- lindano,
- carbox�n,
- fenfuram, etc..

Las medidas de protecci�n del medio ambiente en empresas dedicadas a la purificaci�n de semillas se limitan, en lo que ata�e al aire libre de aspiraci�n y trabajo, a mantener limpios los centros de producci�n y el aire de salida. Para ello rigen los sistemas de filtrado expuestos en el apartado 2.1.1 y los valores de emisiones relacionados en la tabla 1.

En la aplicaci�n de los productos de protecci�n de las semillas deben respetarse las medidas correspondientes para proteger al personal y, m�s tarde, a los consumidores.

Tienen que observarse tanto las disposiciones dictadas para la autorizaci�n en los distintos pa�ses como las recomendaciones de uso de los fabricantes (v�ase al respecto tambi�n el tomo III, Cat�logo de Est�ndares Ambientales).

Figura 2 - Diagrama de una planta de purificaci�n de semillas

2.1.4 Secaderos

El secado de granos es un procedimiento mediante el cual al producto h�medo prelimpiado (trigo, ma�z, arroz bruto, sorgo, etc.) se le extrae agua por evaporaci�n. A tal fin tienen que aportarse las correspondientes cantidades de calor. El secado de productos cosechados h�medos es usual en empresas almacenistas y en el comercio rural (cooperativas). Tambi�n los molinos y las empresas que trabajan con silos disponen con frecuencia de sistemas de secado. Por lo tanto, tiene que secarse en corto tiempo all� donde se suministran grandes cantidades de granos h�medos (con un contenido de humedad superior al 15 %). Las instalaciones de secado se utilizan all� donde el secado natural al sol no es practicable por razones clim�ticas (estaci�n lluviosa). S�lo el producto seco puede almacenarse en forma segura durante per�odos prolongados sin p�rdidas de calidad.

En el aire de trabajo de los secaderos y de sus m�quinas de limpieza previa se encuentran part�culas de polvo entre gruesas y finas, que deben eliminarse con los separadores de polvo expuestos en el apartado 2.1.1. Las instalaciones de secado se utilizan s�lo en la �poca de la cosecha, y preferentemente deber�an estacionarse en las proximidades de las tierras cultivadas (poco pobladas). Se producen molestias por ruido. Tambi�n los molinos y las empresas con silos disponen con frecuencia de instalaciones para el secado.

Las medidas de protecci�n expuestas en 2.1.1 contra el polvo y el ruido tienen que observarse tambi�n aqu�.

Figura 3 - Diagrama de un secadero

2.2 Molienda de cereales (molienda de trigo)

La misi�n de la molienda de cereales es conseguir rendimientos cuantitativamente elevados de harina que, en cuanto a la calidad, satisfagan las exigencias planteadas a los productos fabricados a base de harina. Los subproductos y productos derivados (salvado, harina forrajera y residuos de la limpieza) pasan en forma de componentes de piensos y forrajes a la industria productora de alimentos para el ganado o bien al sector agr�cola. Adem�s, tambi�n la fabricaci�n de productos de grano completo forma parte de las actividades de los molinos.

En la industria molinera del trigo se utilizan a�n actualmente en parte m�quinas de lavado muy anticuadas para la limpieza del cereal, cuyas cantidades de aguas residuales (hasta 1000 l/t) deben controlarse; por esta raz�n deber�an respetarse determinadas distancias de producci�n respeto a zonas habitadas. En la moderna molienda de los cereales s�lo se utiliza agua para el acondicionamiento (mojado) del cereal, y esta agua es absorbida totalmente por el grano. Hoy en d�a, todo el proceso de limpieza se realiza con ayuda de aire, cribado y separaci�n densim�trica. Los procesos de lavado son reemplazados casi totalmente por m�quinas restregadoras, con lo que ya no se producen aguas residuales industriales.

En la molienda de cereales con instalaciones convencionales se necesitan hasta unos 5 a 10 metros c�bicos de aire por cada tonelada molida. Esta cantidad se reduce hasta un 15 % si para la limpieza se utilizan m�quinas que trabajen seg�n el principio del aire circulante. Todo el aire de trabajo que salga a la atm�sfera tiene que filtrarse.

El peligro de incendios por explosiones de polvo se da tambi�n en los molinos. Para todo el proceso de la molienda de cereales han de tomarse en consideraci�n tambi�n las emisiones de ruido como impacto ambiental sobre los seres humanos.

Todas las medidas de protecci�n expuestas para el almacenamiento de cereales son tambi�n de total aplicaci�n para la molienda de los cereales. Si hay sistemas de silos comunicados por construcciones con los molinos, adem�s de instalar compuertas autom�ticas contra incendios en los elementos de transporte comunicantes, tendr�n que construirse tambi�n tabiques ign�fugos entre las instalaciones.156 Para la depuraci�n de las aguas residuales de las m�quinas de lavado se prever� una pileta de decantaci�n para materias org�nicas (cascarilla, partes de tallos, part�culas desprendidas por abrasi�n, etc.).

156) Por esta raz�n deber�an respetarse distancias de protecci�n respecto a zonas habitadas.

Figura 4 - Diagrama de un molino de trigo

2.3 Molienda con descascarillado

El �rea del descascarillado abarca los cereales avena, cebada, arroz, sorgo y mijo, as� como leguminosas. Mientras que en lo que ata�e a la tecnolog�a de los procesos el descascarillado difiere mucho de la molienda de cereales, las contaminaciones del medio ambiente y las medidas de protecci�n correspondientes coinciden en su mayor parte con las de la molienda de cereales.

2.3.1 Molienda del arroz

El camino desde el arroz c�scara (paddy) al arroz blanco listo para el consumo pasa por la limpieza mediante aire, cribado y separaci�n densim�trica, el descascarillado y el proceso de blanqueamiento (abrasi�n de la capa de aleurona) y las operaciones de clasificaci�n. Algunos pa�ses cuentan con una fabricaci�n propia de instalaciones de molinos arroceros de capacidad entre peque�a y mediana (China, Taiw�n, Malasia, Tailandia, India y algunos pa�ses de Am�rica Latina).

Las contaminaciones del medio ambiente derivadas de estos molinos arroceros de los pa�ses mencionados son grandes si faltan sistemas completos de aspiraci�n o si �stos no est�n dise�ados y construidos seg�n las normas propias de la t�cnica neum�tica. Con frecuencia se utilizan simplemente ciclones para la separaci�n del polvo, con grados de separaci�n que se sit�an s�lo entre el 90 y el 95 %. Aqu� se producen emisiones de polvo de entre 70 y 150 mg/m� de aire. Debe preverse el uso de filtros para polvo.

El mayor problema de eliminaci�n de residuos de los molinos arroceros lo representa la cascarilla de arroz que se produce durante el proceso de producci�n (20 %). Debe tenerse en cuenta la posibilidad de aprovechar econ�micamente la cascarilla de arroz para la obtenci�n de energ�a por pir�lisis en plantas termoel�ctricas de vapor o para la producci�n de gas pobre para motores a gas (v�ase el cap�tulo Producci�n vegetal).

Para la fabricaci�n de arroz tipo "parboiled " (arroz precocido en la c�scara) se utilizan agua industrial caliente (aprox. 65 �C) y vapor saturado.

Excepto la cascarilla del arroz, todos los dem�s subproductos se consumen a nivel local como alimento para el ganado o se exportan (salvado cilindro).

De la pir�lisis de la cascarilla del arroz queda aproximadamente un 18 % de ceniza como residuo. Esta ceniza puede utilizarse a nivel local como mejorante de la estructura del suelo. �ltimamente, las acer�as utilizan ceniza de glumas de arroz como material aislante.

En la producci�n de arroz precocido (parboiled rice), las aguas residuales van acompa�adas de materias org�nicas cuya recuperaci�n no resulta econ�mica por ser insignificantes sus cantidades. Por cada tonelada de arroz c�scara se necesita aproximadamente 1 metro c�bico de agua de calidad potable, de la que aproximadamente un 30 % es absorbida por el grano.

Por lo dem�s se producen todos los dem�s impactos ambientales mencionados en los apartados 2.1.1 y 2.2.

Las medidas de protecci�n para los molinos arroceros deben observarse en el siguiente orden:

- Emisiones de polvo como las que se producen en los molinos de cereales se originan tambi�n en los molinos arroceros, lo que significa que deben utilizarse sistemas de aspiraci�n modernos con separadores y filtros.

- Emisiones de ruido son una molestia para los habitantes de los alrededores, por lo que para esta industria vale tambi�n lo expuesto en los apartados 2.1.1 y 2.2.

- Para la eliminaci�n de aguas residuales de las plantas de "parboiling" se recomienda el uso de piletas de biodegradaci�n en caso de que se originen concentraciones importantes de almid�n.

- Deben tomarse medidas para la eliminaci�n de la cascarilla. Adem�s de para pir�lisis y como mejorante de la estructura del suelo, la cascarilla puede utilizarse en f�bricas de ladrillos y tejas, en hornos alfareros y eventualmente para la obtenci�n de furfurol. Hay otros usos t�cnicamente posibles, que deber�an comprobarse en cada lugar concreto.

Figura 5 - Diagrama de un molino arrocero

2.3.2 Descascarillado y elaboraci�n de sorgo y mijo

El procesamiento industrial de sorgo y mijo permite la fabricaci�n de harinas almacenables y un control de la calidad para los productos finales. Con esto se obtienen harinas de mejor calidad as� como un mayor rendimiento.

El auge experimentado por esta nueva rama de la industria de los molinos se ha visto intensificado a�n m�s por la posibilidad de utilizar esta harina como componente de mezcla para la harina de trigo (composite flour). Con esto se da a muchos pa�ses la posibilidad de utilizar materias primas nacionales para la producci�n de tales harinas (mezclas de hasta un 20 %).

Los contaminantes producidos y las medidas de protecci�n responden a los datos expuestos en el apartado 2.2.1.

2.3.3 Descascarillado de leguminosas

Entre los frutos procesados en los molinos descascarilladores cuentan toda una serie de leguminosas que se cultivan tanto en zonas templadas como tambi�n en regiones tropicales. Leguminosas como los garbanzos, las lentejas y variedades locales de frijoles se llevan al mercado en forma pelada/partida157 o como harina.

157) Jud�as, habichuelas, habas, porotos, etc.

Los contaminantes originados y las medidas de protecci�n son comparables a los expuestos en el apartado 2.1.1.

2.4 Planificaci�n de ubicaciones

Al planificar la ubicaci�n de una industria alimentaria tiene que partirse de que se trata de una empresa mediana o grande. En tales plantas de procesamiento de productos en grandes cantidades, en las que se preparan, fabrican, transportan, cargan y descargan o almacenan productos alimenticios, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos relevantes para el medio ambiente, sobre los que pueden consultarse informaciones m�s detalladas en los cap�tulos ambientales que se mencionan:

- Es necesario un enlace ordenado de v�as de tr�fico, dado que tales instalaciones est�n vinculadas a operaciones de transporte de cantidades considerables de materias primas y productos acabados (cap�tulo Planificaci�n del tr�fico).

- En la planificaci�n de grandes instalaciones deber�a preverse tambi�n una posibilidad de transbordo para transporte mar�timo/terrestre/mar�timo (cap�tulos Puertos interiores y Puertos mar�timos).

- Dado que tales instalaciones deben trabajar d�a y noche, se respetar�n distancias adecuadas respeto a zonas de vivienda. Deber�n evitarse al m�ximo molestias por polvo y, ante todo, por ruido (cap�tulo Planificaci�n de emplazamientos industriales).

- En el lugar deber�a existir una oferta asegurada de energ�a, a fin de poder operar con seguridad instalaciones de gran magnitud (cap�tulo Planificaci�n energ�tica).

- Adem�s, y tambi�n por razones de seguridad, debe existir una distancia suficiente hasta otras plantas industriales a fin de que en caso de siniestros (incendio, explosi�n de polvo) no puedan propagarse los da�os.

- El abastecimiento de agua y la eliminaci�n ordenada de aguas residuales se requieren imprescindiblemente (cap�tulos Planificaci�n de la gesti�n de recursos h�dricos, Disposici�n de aguas residuales).

Los principios que rigen la elecci�n de las ubicaciones (p. ej. evitar tierras de uso agr�cola o paisajes raros/valiosos) pueden consultarse tambi�n en el cap�tulo Planificaci�n de emplazamientos industriales.

2.5 Abastecimiento energ�tico con desechos del descascarillado

La demanda energ�tica de los molinos puede estimarse en unos 30 a 70 kWh por cada tonelada de producto obtenido, siendo para los molinos arroceros de 30 kWh. Un objetivo econ�mico y ecol�gico deber�a ser aprovechar como portador de energ�a la cascarilla que queda como residuo de la producci�n del arroz (aproximadamente un 20 %).

Las emisiones de gases de escape por las chimeneas de centrales termoel�ctricas de vapor se convierten en un problema para el medio ambiente por la presencia de part�culas de cenizas. Tras la combusti�n queda una cantidad residual de aproximadamente un 18 % de ceniza.

En la generaci�n de gas a partir de c�scaras se utiliza agua industrial para el lavado del gas a fin de separar alquitranes y polvo, y adem�s tambi�n como agua de refrigeraci�n para el reactor de gas. Estas aguas residuales contienen hasta 1,6 mg de fenol por litro. Adem�s tiene que eliminarse tambi�n la ceniza que se produce durante la pir�lisis.

Todos los residuos de la combusti�n de glumas procedentes de la planta de eliminaci�n de ceniza en centrales termoel�ctricas de vapor deber�an recogerse en forma seca; tras el enfriamiento y el almacenamiento intermedio, la ceniza puede utilizarse con fines agr�colas o industriales. La ceniza vol�til que sale por las chimeneas debe eliminarse por separaci�n h�meda con separadores de polvo antes de llegar a la chimenea de gases de escape.

Las aguas residuales de los generadores de gas deben verterse �nicamente despu�s de neutralizarlas y de limpiarlas de materias s�lidas. Para la separaci�n de alquitranes deben utilizarse sistemas de lavado tipo Venturi y piletas biol�gicas con plantas.

Ya en la planificaci�n de tales centrales de energ�a han de tenerse en cuenta la eliminaci�n de cenizas, la emisi�n de gases de humo y la eliminaci�n de aguas residuales bajo el aspecto del desarrollo municipal paralelo.

2.6 Procesamiento de residuos de la limpieza y de subproductos de los molinos

Normalmente, los residuos de la molienda de los cereales se molturan de inmediato con molinos de martillos y luego se suministran a la industria de alimentos para el ganado junto con los subproductos de los molinos. Otros subproductos de los molinos son salvado y harinas bajas, y del descascarillado, el salvado de descascarillado.

Esta industria, que con frecuencia se vincula a los molinos como empresa auxiliar, produce alimentos concentrados para el ganado, cuyos componentes m�s importantes son prote�nas, hidratos de carbono, grasas, sustancias minerales y vitaminas.

2.7 Eliminaci�n de polvo

S�lo en las estaciones de recepci�n de los comercios rurales y de las cooperativas se produce polvo que tenga que ser eliminado. Se trata al respecto de impurezas arenosas que son separadas por grupos de prelimpieza a la recepci�n de los productos. Estas impurezas pueden p. ej. devolverse al proveedor.

3. An�lisis y evaluaci�n de impacto ambiental. Fuentes de referencia

En los molinos de cereales y descascarilladores, cuyas tecnolog�as se componen de t�cnica de molturaci�n y cribado, descascarillado por fricci�n y por fuerza centr�fuga, se consumen grandes cantidades de aire de trabajo para el transporte, la separaci�n, la extracci�n de calor y la aspiraci�n. Este aire, contaminado por polvo, tiene que purificarse. Por ello es prioritario el aspecto de la eliminaci�n del polvo del aire.

Adem�s, naturalmente, ha de tenerse en cuenta la producci�n de ruido de tales instalaciones.

Al planificar proyectos de molinos deber�n tenerse en cuenta los respectivos valores l�mite nacionales; si no existen normas o disposiciones legales suficientes, se recurrir� a normas internacionales. A modo de ejemplo se citar�n a continuaci�n las normas, disposiciones y valores l�mite vigentes en Alemania.

Para los respectivos �mbitos de actividad se tendr�n en cuenta las siguientes normas legales y los siguientes reglamentos t�cnicos vigentes en la Rep�blica Federal de Alemania:

Ley federal sobre la protecci�n contra inmisiones,158 nueva versi�n 1990
Lineamientos T�cnicos Aire159, 1986
Lineamientos T�cnicos Ruido160, 1986

Manual VDI para el mantenimiento de la pureza del aire161, tomo 6; normas VDI 2264, VDI 2263, VDI 3673

Hojas de trabajo de la asociaci�n t�cnica para aguas residuales (ATV)162, edici�n noviembre de 1980

Instituto biol�gico federal para agricultura y silvicultura, �ndice de productos fitosanitarios 1990.163

158) Bundes-Immissionsschutzgesetz

159) TA-Luft

160) TA-L�rm

161) VDI-Handbuch Reinhaltung der Luft

162) Arbeitsbl�tter der Abwassertechnischen Vereinigung (ATV)

163) Biologische Bundesanstalt f�r Land- und Forstwirtschaft, Pflanzenschutzmittel-Verzeichnis 1990

Casi todos los productos de los molinos y de las plantas descascarilladoras pueden aprovecharse en la industria de los alimentos para el ganado, pueden considerarse portadores de energ�a, o bien pueden ser utilizados por industrias transformadoras (molinos de aceite y f�bricas de cerveza, industria del acero y fundiciones) como materias primas o como medios auxiliares.

En Alemania, los valores de los emisiones est�n fijados en los Lineamientos T�cnicos Ruido164 como medida de protecci�n para el vecindario. En cuanto a la protecci�n contra el ruido en el puesto de trabajo, seg�n la directiva 2058 de la Asociaci�n de Ingenieros Alemanes (VDI), a partir de 85 dB(A) es necesario proporcionar protectores personales para los o�dos, cuyo uso ser� obligatorio a partir de dB(A). Tales puestos de trabajo deben estar debidamente identificados, y se controlar� el respeto de las medidas de protecci�n.

164) TA-L�rm

Mediciones del nivel de ruido y de la calidad del aire en la industria de los molinos de cereales proporcionan informaciones sobre su impacto ambiental y sobre las medidas de protecci�n necesarias.

Tabla 2 - Nivel de ruido en molinos de cereales

M�quina/parte del edificio Nivel de ruido

dBA

Frecuencias

Hz

Piso de ciclones 105 1000 hasta 2000
Piso de clasificad. 100 800 hasta 1200
Piso de molinos 105 1500 hasta 1800
Descascarilladoras 108 1800
Compresores 95 2000
Ventiladores de alta presi�n 100 2500

Estos datos demuestran que adem�s de las emisiones de ruido al exterior deben tenerse en cuenta tambi�n las condiciones internas de los puestos de trabajo, tomando medidas de protecci�n efectivas165 al respecto.

165) como el encapsulado de m�quinas y el uso de protectores para los o�dos.

El Cat�logo de Est�ndares Ambientales proporciona indicaciones para la evaluaci�n de los distintos materiales.

En caso de utilizar combustibles para el secado, deber� atenderse a que se utilicen �nicamente aquellos cuyo contenido de azufre sea como m�ximo del 1,0 %.

4. Relaci�n con otros �mbitos de actividad

Los molinos de cereales abarcan numerosas actividades preliminares y subsiguientes como p. ej. la producci�n vegetal, los transportes, las operaciones de carga, descarga y transbordo as� como el uso de los productos obtenidos, por ejemplo como alimentos. De aqu� resultan diversos puntos de contacto con otros �mbitos de actividad; en los pasajes correspondientes del texto se ha hecho ya referencia a los cap�tulos relevantes al respecto.


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