Indice
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Consumo
de energia
Problemas
de calidad
Otras ventajas de seca-aireacion
Algunos
inconvenientes
Las experiencias realizadas en Estados Unidos y Europa demuestran que el sistema de seca-aireaci�n ocasiona una sensible econom�a en los consumos de energ�a, entendiendo como talas aquellos referidos a combustibles y electricidad.
Si nos referimos al consumo de combustible, es posible que en algunos casos aumente el gasto por hora, porque se han agrandado los quemadores o se ha agregado un quemador extra. Pero debido al aumento de la capacidad de secado, el consumo por tonelada o quintal, se reduce mucho en comparaci�n con el secado convencional.
En Francia, el consumo de combustible por tonelada ha disminuido con secaaireaci�n entre el 15% y el 37�/0 y esta es una de las principales razones por las cuales el sistema de seca-aireaci�n se ha divulgado tanto en ese pa�s. La escasez de petr�leo est� obligando a muchas naciones a modificar su pol�tica energ�tica y a favorecer procedimientos que permitan economizar tales combustibles.
La combinaci�n de seca-aireaci�n con recirculaci�n del aire en la secadora, para aprovechar la temperatura que lleva al pasar por los granos, permite reducir a�n m�s el consumo de energ�a.
En Argentina, hasta hace unos a�os el costo del combustible para el secado igualaba aproximadamente el costo de la electricidad. Pero en estos momentos el costo de los primeros casi ha triplicado al de la electricidad y la incidencia del costo total de secado sobre los gastos de comercializaci�n de un productor de ma�z ha aumentado ahora a un 10%, condici�n que obliga a buscar soluciones para reducir tales perjuicios econ�micos. La econom�a que proporciona en este sentido la seca-aireaci�n resulta significativa.
En otras partes de este trabajo ya se ha referido que con seca-aireaci�n se consigue una mejor calidad de grano. En la bibliograf�a se encuentran muchos trabajos en los que figuran datos comparativos con otros sistemas de secado.
En Canad�, en la Universidad de Guelph, Brown, R.B.; Fulford, G.N.: Daynard, T.B.; Meiering, A.G. y Otten, L. (3) demostraron que el ma�z secado con seca-aireaci�n, analizado con un �ndice de remojo empleado en molienda h�meda, mostr� valores superiores a 200, mejores que muestras provenientes del secado convencional.
Ensayos de Gustafson y Morey (6) indicaron que la seca-aireaci�n produjo un aumento de 1 ,2 kg en el peso hectol�trico del ma�z en comparaci�n con el secado convencional y una susceptibilidad a la rotura del grano sensiblemente menor (9,82% contra 18,30%), con temperaturas de aire de secado de 135� C.
Experiencias realizadas en la Estaci�n Experimental Pergamino del INTA, por De Dios, C. y Puig, R.C. (4) en la campa�a 1979-1980 permiti� comparar secaaireaci�n con el secado convencional en relaci�n a la calidad de grano de ma�z. Los resultados promedios obtenidos se observan en el cuadro 3.
Cuadro 3. Calidad del ma�z en comparaci�n con el sistema de secado.
| SISTEMA | Granos cuarteados% | Peso hectolitrico kg/hl | Poder germinativo% |
| Secado convencional | 61,89 | 74,86 | 28,75 |
| Seca-aireaci�n | 13,03 | 76,11 | 49,11 |
Como se puede observar la seca-aireaci�n redujo considerablemente el porcentaje de granos cuarteados (61,89 a 13,03%). Se estima que las partidas de grano tratadas con este sistema llegar�n al final del proceso con un porcentaje de rotura mucho menor y por consiguiente, con p�rdidas y mermas mas restringidas.
En el estudio se consideraron granos cuarteados aquellos que se mantienen enteros, pero que presentan en su interior planos o lineas de fisura debidas a diferencias de temperatura y que son caracter�sticas de los granos secados artificialmente, aunque tambi�n pueden producirse por acciones clim�ticas naturales, o por impactos de la trilla, aunque por estas causas rara vez sobrepasan el 5% del total.
El cuarteado se produce principalmente por las elevadas temperaturas de secado y el enfriamiento inmediato, lo que causa algunas tensiones en el endospermo del grano que se traducen en planos de fisura perfectamente visibles. Una caracter�stica notable es que el grano est� fraccionado en su interior (endospermo), pero se mantiene protegido por el pericarpio que impide su divisi�n.
Los granos cuarteados est�n mas expuestos a la rotura y quebrado cuando se llevan a cabo distintos movimientos como carga, descarga, transilaje, limpieza, transporte, etc. En promedio se encontr� que los granos provenientes de las plantas de acopio de la regl�n maicera, estaban cuarteados en m�s del 70%
Como el porcentaje de granos cuarteados est� en relaci�n directa a la severidad de secado, es posible encontrar partidas de ma�z, especialmente aquellas cosechadas con alto porcentaje de humedad, donde casi el 100% de los granos presentan esta caracter�stica, cuando se emplearon temperaturas elevadas seguidas de un enfriamiento muy r�pido.
Siendo el grano cuarteado un factor f�cil de determinar y estando tan directamente vinculado al secado artificial, puede emplearse como un par�metro capaz de evaluar la severidad del secado que ha sufrido un determinado lote de ma�z.
La otra observaci�n importante fue la ganancia en el peso hectol�trico que fue de 1,25 kg/hl. En una planta de acopio que procesa vol�menes considerables de ma�z, esta diferencia representa un menor volumen acumulado, o sea un mejor aprovechamiento del espacio. Una planta que maneje 30.000 tan anuales con seca-aireaci�n ocupara 685 m3 menos de espacio, o sea unos 12 camiones menos de flete anual. Por otra parte un mayor peso hectol�trico siempre es un indicio de mejor calidad de grano, desde el punto de vista industrial y comercial.
En cuanto al poder germinativo, tambi�n fue mayor en los granos provenientes de seca-aireaci�n. Si bien esta diferencia no fue muy grande, es otro �ndice de la calidad superior de los granos.
Lamentablemente en las normas de comercializaci�n de los granos (en particular del ma�z en Argentina), no se tienen en cuenta algunas de estas caracter�sticas de manera de premiar o beneficiar a quienes entregan granos de mejor calidad. Ante tal circunstancia los procedimientos de secado que propenden a conservar la calidad no presentan suficientes alicientes para los acopiadores y cerealistas de la actividad comercial. S�lo las industrias que procesan los granos, como la molienda h�meda del ma�z, la moliner�a y panificaci�n del trigo y otras similares, se encuentran muy preocupadas por estos aspectos, ya que tienen serias dificultades para el tratamiento de los granos secados por los m�todos convencionales. Los productos obtenidos son de baja calidad y el rendimiento industrial se resiente.
En Francia por ejemplo, seca-aireaci�n produjo para la industria del almid�n, �ndicas de recuperaci�n del producto superiores comparativamente con el secado cl�sico, y una pureza de almid�n sensiblemente equivalente (12).
Otras ventajas de seca-aireacion
El hecho de producir un grano mas sano (con menos fisuras por consiguiente poco expuesto a la rotura) significa que se tendr� una menor proporci�n de grano quebrado y de polvo de grano, con lo cual las mermas o p�rdidas de mercaderia quedan reducidas. Adem�s la menor proporci�n de polvo representa menor contaminaci�n del aire exterior y por lo tanto se reduce el peligro de explosiones.
Con seca-aireaci�n tambi�n hay un menor riesgo de incendio en las secadoras, pues el m�todo obliga a tener mayor control de la temperatura de salida de los granos y no se alcanzan las altas temperaturas de grano del m�todo convencional.
Otra ventaja lo constituye la posibilidad de terminar el proceso de secado cuando el ma�z contiene de 14 a 14,5% de humedad, mientras que en los m�todos convencionales el secado suele terminarse con 13-13,5%. Esta mayor humedad puede permitirse porque al estar el grano m�s sano, su seguridad en el almacenaje resulta superior. En el secado cl�sico debe secarse a 13-13,5% para compensar el revenido, que no existe pr�cticamente en seca-aireaci�n.
Este punto de diferencia puede influir econ�micamente cuando se manejan grandes vol�menes de grano; ya que representa algo m�s del 1% de p�rdida de peso. Por ejemplo, secar a 13% en vez de 14% representa una merma de peso de 1,15%.
Cuando se deba secar un ma�z muy h�medo, por ejemplo con un contenido de humedad de alrededor del 30%, la buena practica aconseja en el secado convencional, hacer por lo menos dos pasadas consecutivas por la secadora, para evitar el deterioro del grano.
Con seca-aireaci�n, es posible efectuar el secado a esas mismas humedades, con s�lo una sola pasada por la secadora, lo que representa entonces una significativa ganancia de tiempo. Solamente se necesitaran dos pasadas cuando el grano tenga humedades de 35% o m�s.
Del mismo modo resulta ventajoso cuando deben secarse ma�ces con diferentes porcentajes de humedad. En este caso, cuando se emplea el secado convencional, se producir� un sobresecado en los ma�ces que ingresaron con menor humedad. Usando seca-aireaci�n el sobresecado ser� muy moderado, pues los granos son retirados con aproximadamente 16% de humedad, lo que evita una importante p�rdida de peso.
Son pocos los inconvenientes o desventajas que pueda presentar la secaaireaci�n. Uno de los que m�s se manifiestan se refiere a la necesidad de disponer de varios silos por secadora, equipados con sistemas reforzados de aireaci�n. Se argumenta que no siempre se dispone de los mismos y su construcci�n requiere inversiones elevadas.
Estas razones pueden rebatirse pues el aumento de la capacidad de secado y el ahorro de energ�a compensan en poco tiempo los gastos ocasionados.
Otra objeci�n que suele presentarse es que al no pagarse bonificaci�n por calidad, no se justifica el m�todo por este aspecto. Esto es una realidad, ya mencionada anteriormente. Pero esta situaci�n puede cambiarse en forma substancial si las autoridades modifican las normas y estatutos de comercializaci�n actualmente vigentes. De todas formas, la buena calidad es primordial para la conservaci�n de los granos y para muchas industrias que ya est�n pagando sobreprecios por un mejor producto.
Tambi�n se dice que seca-aireaci�n no es adecuado cuando se trata de partidas relativamente peque�as que deben ser secadas y despachadas a la brevedad. i a duraci�n del proceso de seca-aireaci�n, desde que el grano entra a la secadora, hasta que sale del silo de enfriamiento, listo para el despacho, puede ser de unas 24 horas. Si una partida ingresa h�meda a la planta de acoplo y debe ser despachada en pocas horas, es evidente que s�lo puede emplearse el secado convencional. En estos casos, cuando este tipo de operaciones es frecuente, es recomendable que la planta posea una secadora convencional extra. En ciertas secadoras es posible convertirlas con alguna rapidez de seca-aireaci�n al m�todo convencional y viceversa, lo que permite hacer frente a situaciones como la mencionada.
Algunos usuarios manifiestan que aplicar seca-aireaci�n requiere un manejo m�s complicado de la planta, que se debe contar con personal mas competente para llevar un buen control de temperaturas y humedades, distribuir correctamente los silos y vigilar constantemente la operaci�n del proceso. Es cierto que se impone una mayor atenci�n en el manejo de una planta equipada con secaaireaci�n pero el aprendizaje del personal no resulta dif�cil. No hay que olvidar que la operaci�n de un centro de almacenamiento moderno se facilita mucho cuando se cuenta con un buen sistema de termometr�a y se lleva un adecuado registro de temperaturas y humedades del aire.
Tambi�n se expresa que en plantas equipadas con seca-aireaci�n se produce m�s desgaste en algunas partes o piezas, como las correas de las norias que llevan ma�z caliente, debido al exceso de humedad y calor a que est�n sometidas, por lo que su duraci�n es menor.