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Recolecci�n y manipulaci�n en los campos

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Manipulacion cuidadosa

La calidad y el estado de los productos que se env�an al mercado y su precio de venta subsiguiente dependen directamente del cuidado con que se realicen la recolecci�n y la manipulaci�n en los campos. Cualesquiera que sean la escala de las operaciones y los recursos de mano de obra y equipo disponibles, en la planificaci�n y la puesta en pr�ctica de las operaciones de recolecci�n deben observarse unos principios b�sicos.

Objetivos

Los objetivos del agricultor deben ser recolectar una cosecha de buena calidad y en buen estado; mantener el producto cosechado en buenas condiciones hasta su consumo o venta; colocar la cosecha en el mercado o vend�rsela a un s�lo comprador lo antes posible despu�s de la recolecci�n.

Planificaci�n

El logro de esos objetivos y el �xito de la cosecha y de la comercializaci�n depender�n de que se planifiquen debidamente las operaciones desde las primeras etapas de la producci�n, en lo relativo a:

Mano de obra

En la producci�n familiar a peque�a escala para el mercado local, encontrar mano de obra no suele plantear problemas. A medida que aumentan la escala de producci�n comercial y la distancia entre el productor rural y el consumidor urbano, aumentan tambi�n las exigencias en materia de capacitaci�n y supervisi�n de la mano de obra. Resulta m�s rentable econ�micamente invertir m�s en el embalaje y la manipulaci�n adecuados de los productos antes de su salida de la explotaci�n agr�cola. Los agricultores tendr�n que impartir formaci�n a sus propios trabajadores, aceptando todo el apoyo que pueda prestarles el personal local de extensi�n.

Capacitaci�n de los trabajadores

Debe impartirse a todos los trabajadores capacitaci�n sobre los aspectos generales de la manipulaci�n del producto, y capacitaci�n m�s especializada a los que desempe�en tareas que requieran mayor cualificaci�n.

Capacitaci�n general. La capacitaci�n general que se imparta para todos los trabajadores dedicados a la recolecci�n y a la manipulaci�n en los campos debe abarcar los siguientes aspectos:

Demostraciones de las causas y efectos de los da�os al producto, con insistencia en la necesidad de poner siempre sumo cuidado en la manipulaci�n con el fin de evitar lesiones f�sicas por:

Explicaci�n de la necesidad de evitar la contaminaci�n del producto cosechado por:

Capacitaci�n especializada. Los trabajadores asignados a tareas especializadas, como la selecci�n y recolecci�n del producto y su tr�a, clasificaci�n y embalado (si procede) despu�s de la cosecha, deben recibir capacitaci�n especializada, que abarque la demostraci�n y la explicaci�n de:

Condiciones idoneas para proceder a la recoleccion

Cuando una cosecha est� a punto para la recolecci�n, se dispone de mano de obra y de medios de transporte y se han organizado las operaciones, la decisi�n de cu�ndo empezar a cosechar depender� en gran medida de las condiciones clim�ticas y de la situaci�n del mercado.

Las fechas de comercializaci�n ser�n m�s o menos flexibles seg�n el tipo de producto. Algunos productos, como las ra�ces y los tub�rculos, pueden recolectarse para venderse a lo largo de un periodo dilatado, o almacenarse en la propia explotaci�n agr�cola a la espera de precios favorables. Otros, como las bayas blandas, deben venderse inmediatamente, pues se estropean.

Una vez tomada la decisi�n de cosechar, debe estudiarse cu�l es la mejor hora para hacerlo. El objetivo es enviar el producto al mercado en las mejores condiciones, es decir, lo menos caliente posible, debidamente embalado y sin da�os.

Las normas b�sicas que hay que respetar son:

Los productos destinados a los mercados locales pueden ser recolectados a primera hora de la ma�ana. Cuando el destino son mercados m�s lejanos, puede resultar ventajoso, si se dispone de los medios de transporte necesarios, cosechar a �ltima hora de la tarde y transportar el producto de noche o a primera hora de la ma�ana siguiente.

Tecnicas de recoleccion

A mano

En los paises en desarrollo, la mayor�a de los productos destinados a los mercados rurales y urbanos internos se cosechan a mano. Es posible que los productores comerciales m�s importantes consideren provechoso cierto grado de mecanizaci�n, pero en general el empleo de maquinaria compleja de recolecci�n se limitar� a la producci�n agroindustrial para la elaboraci�n o la exportaci�n. En la mayor�a de los casos, la recolecci�n a mano, si se efect�a correctamente, causa menos da�os al producto que la recolecci�n mecanizada.

La recolecci�n a mano es la pr�ctica habitual all� donde el producto se encuentra en fases distintas de maduraci�n, por lo que hay que cosecharlo gradualmente, en varias pasadas. En cambio, la recolecci�n mecanizada s�lo suele ser viable cuando se puede recolectar toda la cosecha de una sola vez.

Ra�ces y tub�rculos. La mayor�a de las ra�ces y los tub�rculos comestibles, que crecen bajo tierra, est�n muy expuestos a sufrir da�os f�sicos producidos por los aperos utilizados para cavar, que por lo general son palos de madera, machetes (o cuchillos, pangas o bolos), azadas o escardillas.

La cosecha de esos productos resulta m�s f�cil si se cultivan en lomos o morones, como se suele hacer con la papa. Eso permite introducir el apero en la tierra por debajo de las ra�ces o tub�rculos y hacer palanca hacia arriba desprendiendo la tierra y reduciendo la posibilidad de da�ar el producto (Figura 8).

Otras ra�ces, como el taro, las zanahorias, los nabos y los r�banos, pueden desprenderse de la tierra en forma similar introduciendo el apero en el suelo oblicuamente y haciendo palanca hacia arriba. Ese m�todo puede emplearse asimismo para el apio si ha sido recubierto de tierra o enterrado para decolorar los tallos.

Hortalizas. Ya se trate de toda la planta o de una parte, las hortalizas se pueden recolectar a mano o con un cuchillo afilado. Los cuchillos han de mantenerse siempre afilados y limpios para evitar que propaguen enfermedades v�ricas de una planta a otra.

Los m�todos de recolecci�n varian seg�n la parte de la planta de que se trate:

FIGURA 8: Los da�os a ra�ces, tub�rculos y otras cosechas subterr�neas se evitan mas f�cilmente cultivado esos productos en morones o lomos.

Estructuras florales. Las pellas de flores inmaturas (coliflor, br�col) pueden cortarse con un cuchillo afilado y despojarse de las hojas exteriores en el campo; el br�col puede quebrarse con la mano y recortarse posteriormente. Las flores maduras (zapallo, chayote, calabaza) se arrancan una a una con la mano, o se recolectan flores enteras con sus brotes como hortalizas.

Frutos. Muchos frutos maduros y algunas estructuras portadoras de semillas, como las vainas leguminosas, tienen un punto en el que se desprenden naturalmente del tallo, por el que pueden arrancarse f�cilmente en el momento de la recolecci�n. Los frutos y otras estructuras portadoras de semillas cosechadas a�n inmaturas o verdes son m�s dif�ciles de recoger sin da�ar el producto o la planta. Se recogen mejor cort�ndolas de la planta con podaderas, tijeras de podar o cuchillos afilados. Para los frutales, las podaderas pueden montarse en unos palos largos con una bolsa atada para recoger la fruta (Figura 9).

Los m�todos de recolecci�n varian seg�n el tipo de producto de que se trate.

Los frutos maduros con un punto por el que se desprenden naturalmente y que deja el ped�nculo pegado al fruto se recogen mejor empuj�ndolos hacia arriba, retorciendo el ped�nculo y tirando; por ejemplo, las manzanas, los frutos de la pasi�n y los tomates (Figura 10).

Los frutos verdes plenamente desarrollados o maduros con ped�nculos le�osos que se rompen en la uni�n con el fruto deben cortarse del �rbol dej�ndoles hasta un cent�metro de rabillo. Si los ped�nculos se arrancan por el punto de uni�n con el fruto, pueden penetrar enfermedades por la cicatriz y dar lugar a que se pudra la base del ped�nculo; as�, por ejemplo, en los mangos, los c�tricos y los aguacates (L�mina 3).

Los frutos inmaturos con rabillos carnosos pueden cortarse con un cuchillo afilado; as�, por ejemplo, el calabac�n, el gombo, la papaya y el aj�; �stos pueden tambi�n cosecharse partiendo el tallo con la mano, pero ese m�todo puede da�ar la planta o la fruta y es m�s probable que se inicie el deterioro por un punto de ruptura irregular que por un corte limpio.

Medios auxiliares mec�nicos

Dado que el abastecimiento de productos frescos a los mercados nacionales de los paises en desarrollo procede de productores a relativamente peque�a escala con recursos limitados, no es frecuente que se utilicen sistemas mec�nicos para cosechar de una sola vez. Sin embargo, existen posibilidades de utilizar medios auxiliares mec�nicos en operaciones comerciales modestas especialmente cuando se dispone de tractores.

Las labores en las que esos medios auxiliares pueden ser de utilidad son la recolecci�n de papas, cebollas y, probablemente algunas otras ra�ces, para las que existen cosechadoras sencillas remolcadas por tractor que desentierran los productos y los sacan a la superficie. Los medios mec�nicos tambi�n se usan para el acarreo de los productos desde el punto de recolecci�n hasta el punto de reuni�n utilizando tractores para transportar los contenedores llenos, en remolques o sobre plataformas de caga, o los cajones.

FIGURA 9: Para cosechar bufa que no puede alcanzarse desde el suelo ni con una escabro se utilizan p�rtigas de recolectar. Tanto las de fabricaci�n industrial (a) como las caseras (b) tienen un dispositivo para cortar y una bolsa para recoger el producto

Contenedores de recoleccion y de campo

El embalaje del producto en los campos en el momento de la cosecha, directamente para su comercializaci�n, reduce los da�os causados por la manipulaci�n m�ltiple, por lo que es una pr�ctica cada vez mas extendida entre los agricultores comerciales. No es frecuente en las zonas rurales, en las que el producto se env�a a mercados cercanos por lo que no se precisa un embalaje demasiado esmerado, pero para los agricultores comerciales ese procedimiento puede resultar eficaz en funci�n de los costos si permite hacer llegar el producto al mercado en mejores condiciones y venderlo a un precio m�s elevado.

FIGURA 10: Muchos frutos maduros presentan un punto natural de ruptura donde el ped�nculo se une al tallo. Al recolectar hay que aplicar presi�n con el pulgar en ese punto, al tiempo que se oir� el fruto y se tira de �l hacia arriba.

Los m�todos que se empleen en todas las etapas de la cosecha y la manipulaci�n deben tener por objeto evitar da�os al producto y mantenerlo ventilado para evitar aumentos de temperatura.

Selecci�n de los contenedores de campo para la recolecci�n

Deben tener un tama�o que permita al cosechador transportarlos c�modamente mientras se desplaza por el campo.

Para cosechar frutos de corteza firme, como c�tricos y aguacates pueden utilizarse bolsas de recolecci�n con cintas para colgarlas del hombro o de la cintura. Son f�ciles de transportar y dejan ambas manos libres. Deben poderse abrir por el fondo para vaciar el producto en un contenedor de campo sin necesidad de inclinar la bolsa.

Para cosechar frutos que se aplastan m�s f�cilmente, como los tomates, resultan �tiles los cubos de pl�stico u otros contenedores similares. Estos deben ser lisos, sin bordes afilados ni salientes que puedan da�ar el producto.

Aunque se utilizan con frecuencia para la recolecci�n, las cestas pueden da�ar el producto, pues suelen presentar bordes cortantes o astillas. Si no son muy resistentes pueden deformarse cuando se levantan o se inclinan, especialmente si son de gran tama�o, y aplastar o causar otros da�os al producto.

En las explotaciones comerciales en las que se han de transportar productos como manzanas o coles a grandes centros de embalaje para su selecci�n, clasificaci�n y embalaje, se emplean cajones de gran capacidad, normalmente de 250 a 500 kg. Para transportar el producto de los puntos de recolecci�n a los de reuni�n puede utilizarse un tractor con elevador de carga.

Para evitar que se caliente excesivamente, con el consiguiente aumento del riesgo de deterioro, el producto no debe dejarse por mucho tiempo en los campos en cajones de gran capacidad sin ventilaci�n, y debe protegerse del sol y de la lluvia. Los cajones de gran capacidad que se utilicen para transportar el producto a largas distancias deben tener perforaciones para reducir el recalentamiento.

Transporte despues de la cosecha

Transporte en los campos y en la explotaci�n agr�cola

Aun antes de plantar los cultivos hay que planear las ratas que se seguir�n para el transporte del producto dentro de los campos de la explotaci�n. Los caminos internos han de mantenerse en buenas condiciones, pues el transporte por caminos en mal estado y en veh�culos inadecuados puede da�ar gravemente el producto.

Los cajones han de cargarse en los veh�culos con cuidado, y apilarse de forma que no puedan moverse ni caer, lo que da�ar�a su contenido (Figura 30). Los veh�culos han de tener buenos amortiguadores y neum�ticos a baja presi�n, y deben manejarse con cuidado. Aun a poca velocidad, las sacudidas a que se sometan los contenedores llenos por carreteras en mal estado pueden agravar los da�os al producto.

Transporte desde la explotaci�n agr�cola

Una vez cosechado, el producto suele transportarse a uno de los lugares siguientes:


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