2. Impacto ambiental y medidas de protecci�n
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2.1 Definici�n de t�rminos seg�n el Convenio de Basilea
El 'Convenio de Basilea sobre el control de movimientos transfronterizos de residuos peligrosos y de su eliminaci�n' (Convenio de Basilea) fue firmado el 22 de marzo de 1989 y puede considerarse como un paso decisivo en el desarrollo de normas de derecho internacional para la protecci�n del medio ambiente. El Convenio es el producto de varios a�os de negociaciones intensivas, en las cuales participaron m�s de 100 pa�ses, y constituye la base necesaria para contener la eliminaci�n transfronteriza (exportaci�n) de residuos peligrosos. La eliminaci�n transfronteriza se ven�a realizando de forma casi incontrolada, recurriendo en muchos casos a la declaraci�n de residuos como bienes comerciales. El Convenio contribuye en gran medida a unificar la definici�n del t�rmino 'desechos peligrosos' a nivel internacional.
Los 'residuos peligrosos' se definen en detalle en el art�culo 1 y en el anexo III del Convenio,54) dejando lugar para que los Estados signatarios los definan m�s concretamente a nivel nacional y agreguen otros desechos a la lista en el marco de su legislaci�n interna.
54)V�anse los anexos 1 y 3 del presente cap�tulo.
El 'manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos o de otros desechos' se define en el art�culo 2, numeral 8 del Convenio mundial como "la adopci�n de todas las medidas posibles para garantizar que los desechos peligrosos y otros desechos se manejen de manera que queden protegidos el medio ambiente y la salud humana contra los efectos nocivos que puedan derivarse de tales desechos".
El t�rmino 'eliminaci�n'55) se define en el art�culo 2, numeral 4 del Convenio de Basilea, en conjunto con el anexo IV del mismo documento. Los anexos mencionados del Convenio se reproducen en los anexos 1 - 3 del presente cap�tulo. En ellos se presenta una lista de categor�as de residuos, caracter�sticas peligrosas y operaciones de eliminaci�n. En el anexo 4 del presente cap�tulo se reproduce una lista de sustancias peligrosas, tal como las define el anexo de la Directiva del Consejo de la Comunidad Europea relativa a los residuos t�xicos y peligrosos.56) Al comparar los anexos podr� observarse la gran afinidad que existe entre el Convenio de Basilea y la Directiva del Consejo.
56)V�ase CE, 1978.
55)En el presente cap�tulo se hablar� indistintamente de eliminaci�n y disposici�n (final) de residuos.
2.2 Problemas espec�ficos en los pa�ses en desarrollo
La situaci�n en los pa�ses en desarrollo se caracteriza por ciertos problemas espec�ficos, relacionados con la gesti�n, el manejo y la eliminaci�n de residuos peligrosos:
1. Los encargados de la gesti�n de instalaciones industriales (productores de residuos), los pol�ticos responsables de la toma de decisiones y la poblaci�n no son (lo suficientemente) conscientes de los riesgos que representan estas sustancias para el ser humano y para el entorno.
2. No se dispone de un marco pol�tico y econ�mico orientado a evitar y/o a reducir la producci�n de sustancias residuales peligrosas. Tampoco existen bases legales adecuadas que permitan llevar a cabo un control de la eliminaci�n ni se dispone de la estructura administrativa necesaria para poner en pr�ctica las disposiciones pertinentes.
3. No existen instalaciones de eliminaci�n controlada ni se dispone de un sistema de control para las sustancias peligrosas.
4. Generalmente no se llevan a cabo actividades complementarias de observaci�n y de control para medir los efectos sobre el entorno; si se llevan a cabo tales actividades, las mediciones y controles son insuficientes.
Existen, adem�s, otros factores que restringen la libertad de acci�n y de decisi�n en este �mbito. Entre las restricciones que m�s afectan a los pa�ses en desarrollo se cuentan las siguientes:
� La escasez de recursos financieros, - especialmente de divisas libremente convertibles.
� La escasez de recursos humanos, - especialmente en los �mbitos de la ingenier�a, gesti�n y administraci�n.
� Las limitaciones en el uso de superficies, - debido especialmente a la gran concentraci�n demogr�fica en determinados centros urbanos (polarizaci�n).
� Las condiciones ambientales locales - caracterizadas especialmente por la relativa escasez de agua y por el hecho de que las aglomeraciones urbanas suelen encontrarse en zonas donde la napa fre�tica se halla a poca distancia de la superficie del terreno, por lo que su contaminaci�n puede tener nefastas consecuencias sanitarias y ambientales.
Todo sistema de gesti�n de residuos peligrosos debe tener en cuenta estos factores. En algunos casos, los efectos de la contaminaci�n pueden ser tan graves que, al no haber instalaciones de eliminaci�n adecuadas, la �nica soluci�n viable consiste en reducir al m�nimo la producci�n de residuos.
2.3 Visi�n sin�ptica de los residuos producidos en pa�ses en desarrollo
2.3.1 Generalidades
Como se se�al� arriba, la producci�n de residuos s�lidos (cantidad, tipo y composici�n) depende esencialmente del grado de industrializaci�n de la zona en cuesti�n. Adem�s, entran en juego los productos complejos importados. La estructura econ�mica y sectorial de los pa�ses en desarrollo se caracteriza por la gran difusi�n de procesos de producci�n estandarizados en el sector secundario, los cuales generalmente no alcanzan el nivel t�cnico de los pa�ses industrializados y suelen generar un volumen mucho mayor de residuos (sin que se trate necesariamente de residuos peligrosos). Tambi�n desempe�an un papel importante las actividades del sector primario, tales como la agricultura, la silvicultura, la miner�a y la explotaci�n de recursos naturales. Cada uno de estos sectores produce residuos caracter�sticos, especialmente residuos voluminosos, los cuales pueden ser en mayor o menor medida peligrosos. Las escombreras, al igual que los lodazales y los vertidos l�quidos, por ejemplo, pueden contener metales pesados altamente t�xicos (mercurio, cadmio, ars�nico, plomo, etc.). Estas sustancias se producen especialmente en la miner�a de metales no f�rricos y preciosos.
Adem�s de las sustancias residuales especiales citadas, provenientes de la producci�n industrial, existen otras sustancias intr�nsecamente problem�ticas que, a diferencia de las primeras, pueden derivarse de procesos de consumo. Ellas son:
� aceites y sustancias aceitosas, algunas de ellas con contenido en bifenilos policlorados (PCB), procedentes de parques de veh�culos, talleres, etc.;
� productos agroqu�micos y sus residuos;
� desechos de hospitales.
Adem�s, deben incluirse en esta categor�a los desechos con contenido en asbesto.
2.3.2 Fuentes de residuos
La mayor�a de los residuos especiales (incluidos los productos industriales importados) provienen del sector industrial. En vista de que el lugar m�s adecuado para reducir el volumen de los residuos es en la fuente, conviene examinar los focos de producci�n en cada empresa para determinar el tipo de residuos producidos, los peligros derivados y las posibles estrategias de reciclaje:
- Como se mencion� en el punto 2, el anexo I del Convenio de Basilea contiene una lista de distintos tipos de residuos clasificados como peligrosos (v�ase el anexo 1 de este cap�tulo).
- En el anexo 6 del presente cap�tulo se presenta otro esquema para la clasificaci�n de residuos especiales,57) en el cual se hacen referencias a los posibles �mbitos de producci�n.
- El Banco Mundial, por su parte, ofrece una clasificaci�n de residuos por sectores (anexo 7 del presente cap�tulo).
- Finalmente, cabe mencionar la lista de residuos especiales contenida en las Instrucciones T�cnicas sobre Residuos vigentes en Alemania, en las cuales se mencionan, a manera de ejemplo, los �mbitos de producci�n de cada tipo de residuo. Estas instrucciones proporcionan, adem�s, recomendaciones para la eliminaci�n de los residuos clasificados, los cuales se identifican mediante una clave.
57)V�ase Suchliste..., 1989.
La experiencia indica que los siguientes procesos y ramos de la industria generan un volumen particularmente grande de residuos especiales:
� industria qu�mica y procesamiento del petr�leo
� industria farmac�utica
� industria de metales no f�rricos/industria metal�rgica
� fabricaci�n de veh�culos y de maquinaria, trabajo de superficies
� electrotecnia y mec�nica fina
� artes gr�ficas/fabricaci�n y uso de pinturas, tintas y pigmentos
� procesamiento de pl�sticos
� procesamiento del vidrio
� elaboraci�n del cuero
� procesamiento del asbesto
� miner�a, sider�rgicas y fundici�n
En las actividades de consumo y en el sector de los servicios suele producirse un volumen mucho menor de residuos. Uno de los problemas concretos que afrontan muchos pa�ses en desarrollo en este contexto es la eliminaci�n de residuos contaminados con aceite. En el anexo 8 se presentan ejemplos de los residuos especiales producidos en la peque�a industria o ligados al uso de ciertos productos.
Los bienes importados complejos plantean problemas especiales, pues en muchos casos contienen sustancias dif�ciles de eliminar y de manejar. Este es un aspecto de la gesti�n de residuos que hay que tener en cuenta desde un principio, a fin de buscar soluciones oportunas y adecuadas. Entre las posibilidades se cuentan la de prohibir la importaci�n y la de asegurarse el derecho de devolver el producto usado al lugar de origen.
Los residuos hospitalarios merecen atenci�n especial en este contexto, pues pueden causar problemas higi�nicos muy delicados y dif�ciles de solucionar59)
59)V�ase al respecto los cap�tulos 'An�lisis, diagn�stico y ensayo' y 'Servicios p�blicos'.
2.3.3 Identificaci�n de residuos
En el anexo 5 se presenta un esquema sencillo para la clasificaci�n y la identificaci�n de desechos. Los an�lisis de laboratorio ofrecen posibilidades de identificaci�n m�s detalladas, las cuales sin embargo suelen ser muy complicadas y costosas y s�lo se pueden llevar a cabo si se dispone de las correspondientes instalaciones. Desde el punto de vista pr�ctico, se recomienda examinar los procesos de producci�n. Gracias a la estandarizaci�n, generalmente se conocen los residuos y productos derivados de cada proceso. Esta informaci�n se puede complementar buscando las caracter�sticas de cada producto en cat�logos especiales, los cuales est�n disponibles en varios pa�ses. En Alemania, por ejemplo, el cat�logo de sustancias consta de una colecci�n de hojas sueltas para archivador, las cuales se actualizan y complementan continuamente. Las sustancias se describen en funci�n de sus propiedades qu�micas, su aspecto y otros criterios seleccionados para facilitar su identificaci�n.
En los Estados Unidos se dispone de un registro oficial de sustancias peligrosas, el cual se actualiza y ampl�a60) de forma continua. Otros pa�ses tambi�n disponen de reglamentos oficiales y de sistemas de clasificaci�n destinados a lograr un manejo apropiado de las sustancias peligrosas y a reducir los riesgos que ellas representan. Las Instrucciones T�cnicas sobre residuos58) vigentes en Alemania prescriben procedimientos detallados de toma de pruebas y de an�lisis para la declaraci�n e identificaci�n de residuos peligrosos y hacen referencia a las correspondientes definiciones contenidas en la norma industrial alemana (DIN).
58)TA Abfall, 1990.
60)Federal Register of Hazardous Substances.
El problema fundamental que se plantea al tratar de identificar los residuos es que estos suelen estar mezclados, por lo que resulta imposible identificar claramente sus componentes tomando como base �nicamente una lista descriptiva de las propiedades qu�micas y f�sicas. A ello se suman las dificultades de analizar algunas sustancias, especialmente aqu�llas que pueden resultar t�xicas en concentraciones muy bajas, como lo son las dioxinas y el furano.
2.3.4 Posibilidades de dirigir los residuos peligrosos a instalaciones de disposici�n ecol�gicamente seguras
Antes de discutir el env�o de residuos peligrosos a instalaciones especializadas, conviene preguntar si tales instalaciones realmente ofrecen una eliminaci�n ecol�gicamente segura. La respuesta depende primordialmente del tipo y equipamiento de las instalaciones, es decir, del nivel tecnol�gico disponible. Al margen de ello, la legislaci�n debe exigir que los residuos se reutilicen siempre que sea factible, es decir cuando existan procedimientos t�cnicos adecuados que se justifiquen desde el punto de vista econ�mico (cuando los costos adicionales ocasionados por la reutilizaci�n est�n compensados por los beneficios).
La selecci�n del m�todo m�s adecuado para la eliminaci�n de cada tipo de residuo depende de los siguientes criterios generales:
� consistencia
� aspecto, color
� olor
� combustibilidad en condiciones normales
� reacciones con el agua, el aire y otras sustancias
� productos de reacci�n que pueden esperarse en caso de aplicar un m�todo de eliminaci�n determinado
Existe, adem�s, una amplia gama de criterios adicionales que pueden aplicarse si la situaci�n lo exige.
La aptitud de los residuos para ser depositados en vertederos/rellenos sanitarios depende esencialmente de su comportamiento de eluci�n.61) Las sustancias especialmente reactivas requieren un tratamiento previo antes de poder ser enterradas. Los residuos que m�s se prestan para el dep�sito en vertederos/rellenos suelen ser los residuos inorg�nicos s�lidos o de consistencia estable. En el anexo D de las Instrucciones T�cnicas sobre Residuos vigentes en Alemania se expone toda una serie de criterios para el dep�sito en rellenos sanitarios, siendo �ste el m�todo de eliminaci�n m�s importante en los pa�ses en desarrollo (v�ase la tabla 1). Este m�todo de eliminaci�n, relativamente econ�mico, debe utilizarse cuando existan barreras geol�gicas comprobadas (capas subyacentes poco porosas, por ejemplo de arcilla o de marga) de suficiente espesor (varias decenas de metros) en el lugar de eliminaci�n, o cuando las barreras naturales puedan ser consolidadas o reemplazadas por barreras t�cnicas (sellado artificial).
61)Separaci�n de sustancias absorbidas por un cuerpo por medio de un lavado progresivo con un l�quido.
Tabla 1 - Criterios de clasificaci�n para la deposici�n de residuos en la superficie seg�n las Instrucciones T�cnicas alemanas
| Par�metros | Valor de referencia | |||
| Resistencia | ||||
| - Resistencia al cizallamiento (prueba con rotor de palas) | � | 25 | kN/m | |
| - Deformaci�n axial | � | 20 | % | |
| - Resistencia a la presi�n uniaxial (l�mite de elasticidad) | � | 10 | kN/m | |
| P�rdidas al calcinar el residuo seco de la sustancia original | � | 10 | % (en peso) | |
| Sustancias lip�filas extra�bles | � | 4 | % (en peso) | |
| Criterios de eluci�n | ||||
| - pH | 4- - 13 | |||
| - Conductividad | � | 100.000 | �S/cm | |
| - Carbono org�nico total (TOC) | � | 200 | mg/l | |
| - Fenoles | � | 100 | mg/l | |
| - Ars�nico | � | 1 | mg/l | |
| - Plomo | � | 2 | mg/l | |
| - Cadmio | � | 0,5 | mg/l | |
| - Cromo hexavalente | � | 0,5 | mg/l | |
| - Cobre | � | 10 | mg/l | |
| - N�quel | � | 2 | mg/l | |
| - Mercurio | � | 0,1 | mg/l | |
| - Cinc | � | 10 | mg/l | |
| - Fluoruro | � | 50 | mg/l | |
| - Amonio | � | 1.000 | mg/l | |
| - Cloruro | � | 10.000 | mg/l | |
| - Cianuro (de f�cil liberaci�n) | � | 1 | mg/l | |
| - Sulfato | � | 5.000 | mg/l | |
| - Nitrito | � | 30 | mg/l | |
| - Compuestos halogenados adsorbibles (AOX) | � | 3 | mg/l | |
| - Porcentaje soluble en agua | � | 10 | % (en peso) | |
El estudio conjunto del Banco Mundial y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)62 sobre las tecnolog�as de tratamiento y los requisitos t�cnicos de una eliminaci�n segura de residuos peligrosos ofrecen la informaci�n necesaria para un estudio m�s profundo de este tema.
62V�ase Banco Mundial, 1989, Vols II y III, Cap�tulos 6 (Hazardous Waste Treatment Technologies) y 7 (Technical Requirements for the Safe Disposal of Hazardous Wastes).
La incineraci�n s�lo es apta para ciertos residuos especiales, siendo aplicable a sustancias que, adem�s de tener un valor calor�fico adecuado (por ejemplo, para ser quemados en los hornos de reverbero giratorio de la industria del cemento), no puedan ser depositados en el suelo por motivo de sus componentes org�nicos nocivos y cuya incineraci�n permita la destrucci�n innocua de dichos componentes. Los residuos destinados a la incineraci�n no deben contener m�s que un peque�o porcentaje de metales pesados y de 'hetero�tomos' (p. ej., fl�or y cloro).
Los distintos tratamientos f�sicos, qu�micos y biol�gicos a los que se someten los residuos especiales tienen por finalidad reducir el contenido en sustancias t�xicas y/o el volumen de los residuos. Se aplican cuando los desechos contienen un alto porcentaje de materias nocivas, y cuando existe la posibilidad de separar, transformar o inmovilizar aquellos componentes que representan un peligro para el medio ambiente.
La asignaci�n de cada tipo de desechos a la instalaci�n m�s apropiada para su eliminaci�n ambientalmente segura debe ir precedida de un examen de idoneidad, el cual se basar� generalmente en un an�lisis de la composici�n. Si ya se conoce la composici�n de los residuos, podr�n consultarse las recomendaciones de eliminaci�n pertinentes, a fin de enviarlos a la instalaci�n m�s adecuada.
2.4 Identificaci�n de peligros ocasionados por el manejo incorrecto de residuos especiales
Al identificar los peligros que emanan de la manipulaci�n de residuos peligrosos debe aplicarse un esquema de clasificaci�n muy preciso basado en las propiedades espec�ficas de las sustancias. Deben tenerse en cuenta las fases de recolecci�n, transporte y tratamiento, as� como la disposici�n final propiamente dicha. Los distintos peligros deben clasificarse en funci�n de sus efectos sobre el ser humano y el medio ambiente.
Los efectos negativos previsibles dependen de las propiedades de los residuos (biotoxicidad, toxicidad para el ser humano, capacidad de degradaci�n, potencial de acumulaci�n, movilidad, etc.). Dada la amplia gama de desechos peligrosos, no podremos analizar en detalle sus efectos en el marco del presente trabajo.63
63Para un desglose de los efectos sanitarios y ambientales de las distintas sustancias v�ase Banco Mundial, 1989, Vol. 1, Cap�tulo 2 (The Health and Environmental Effects of Hazardous Wastes).
En cambio, s� podremos hacer algunos comentarios generales sobre las distintas etapas de eliminaci�n de los desechos. La recolecci�n de todos los desechos en recipientes adecuados en el lugar mismo de producci�n es un requisito esencial para su disposici�n final ambientalmente segura. Los recipientes deben seleccionarse en funci�n de las propiedades de los desechos (desechos inflamables, explosivos, c�usticos, etc.) y de otros criterios (p. ej., resistencia, solidez, estanqueidad y compatibilidad log�stica de los recipientes). Adem�s, deben tener un volumen adecuado para asegurar el funcionamiento correcto y continuo del sistema.
Debe tenerse en cuenta que los errores que se cometen en esta etapa del proceso muchas veces son irreversibles, con lo cual se destaca una vez m�s la importancia eminente de lograr una identificaci�n positiva de las sustancias, a fin de garantizar su recolecci�n correcta.
Lo mismo ocurre con el transporte y la disposici�n final, as� como con el aprovechamiento y tratamiento de las sustancias peligrosas. Algunos pa�ses disponen ya de reglamentos y recomendaciones detalladas para la disposici�n final de residuos.64
64En Alemania, por ejemplo, se aplican las Technische Anleitung Abfall - TA Abfall (Instrucciones t�cnicas sobre residuos), en la Comunidad Europea la "Directiva del Consejo de las Comunidades Europeas relativa a la protecci�n de las aguas subterr�neas de la contaminaci�n causada por determinadas sustancias peligrosas" (80/68/CEE ), que se vienen implementando progresivamente a partir de 1981. Los Estados Unidos y otros pa�ses disponen de leyes similares.
2.5 Evaluaci�n de riesgos en el punto de origen, durante el transporte y en el lugar de destino
Lo dicho anteriormente indica que una evaluaci�n exhaustiva de los riesgos s�lo es posible si se conocen los peligros concretos que emanan de los residuos. No obstante, existen consideraciones generales que contribuyen a aclarar ciertos principios b�sicos.
2.5.1 Pasos a seguir en la evaluaci�n de riesgos
La evaluaci�n de riesgos se realiza en varias etapas. La primera de ellas es el inventario, en el cual se rese�an detalladamente las sustancias contaminantes contenidas en los residuos, es decir todas las sustancias que a largo plazo representan un peligro para el ser humano y el entorno. Como hemos visto, en el �mbito de la disposici�n de residuos especiales, el peligro depende en gran medida de la composici�n de los desechos y del sistema de eliminaci�n.
En la segunda etapa se lleva a cabo un an�lisis de emisiones, mediante el cual se intenta cuantificar la emisi�n efectiva de las distintas sustancias contaminantes. Esta, a su vez, depende de la movilidad de las sustancias.
La tercera etapa consta de un an�lisis de exposici�n, en el cual se estudia el ciclo de los contaminantes para identificar posibles puntos de contacto con el medio y con el ser humano. Entre las posibles v�as de contaminaci�n se cuentan:
| � Contaminaci�n de aguas subterr�neas | (r) | agua potable |
| � Contaminaci�n del aire | (r) | aire (respiraci�n) |
| � Contaminaci�n del suelo | (r) | cadena tr�fica/aguas subterr�neas |
| � Incidencia de contaminantes en el organismo por resorci�n d�rmica | (r) | contacto con la piel |
En la �ltima etapa se hace el an�lisis de riesgos propiamente dicho, en el cual se intentan evaluar los peligros para el medio ambiente y la salud humana que pueden derivarse de los distintos casos de exposici�n a las sustancias contaminantes. El an�lisis se realiza (de ser posible) con ayuda de valores l�mite previamente calculados o de evaluaciones concretas. El modelo de evaluaci�n debe incluir una estimaci�n de los riesgos de incidencia espec�ficos, as� como de las posibles consecuencias en caso de fallas de operaci�n o accidentes.
En los p�rrafos siguientes se presentan algunos criterios destinados a facilitar el reconocimiento y la prevenci�n de peligros relacionados con la manipulaci�n de residuos especiales.
2.5.2 Punto de origen. Prevenci�n de riesgos en el lugar de producci�n
En los p�rrafos anteriores se se�al� que los residuos peligrosos provienen primordialmente de la producci�n industrial y de los bienes importados. Otras fuentes posibles de residuos son la producci�n agr�cola, la miner�a, el trasvase de combustible y la eliminaci�n de bienes de equipo y de consumo. Existen ciertas reglas generales destinadas a asegurar un manejo racional de dichos residuos y a minimizar los peligros que ellos representan. Ellas incluyen:
� Prohibici�n de mezcla:
Las sustancias deben ser recogidas y almacenadas en recipientes adecuados, seleccionados en funci�n de las propiedades espec�ficas de las sustancias. No deben mezclarse distintos tipos de residuos especiales.� Control rutinario de la composici�n de los residuos.
� Observaci�n de los reglamentos de seguridad vigentes en materia de manejo y almacenamiento intermedio de desechos peligrosos.
� Elaboraci�n de planes de acci�n para hacer frente a accidentes/
perturbaciones en el servicio.� Informaci�n del personal encargado de manejar las sustancias y realizaci�n de programas de capacitaci�n e instrucci�n.
2.5.3 Transporte
Existen grandes diferencias entre los pa�ses en desarrollo y los pa�ses industrializados en lo que concierne al transporte de desechos peligrosos. Un aspecto positivo en los pa�ses en desarrollo es el volumen de tr�fico relativamente reducido, aunque esta ventaja se ve reducida por la alta concentraci�n de veh�culos en las aglomeraciones urbanas, as� como por las deficiencias en la infraestructura vial, los medios de transporte inadecuados y la insuficiente seguridad t�cnica de los veh�culos.
Las condiciones que ocasionan problemas de transporte en los pa�ses en desarrollo suelen ser:
� v�as deficientes;
� uso demasiado intensivo de los medios de transporte disponibles, especialmente en las aglomeraciones urbanas;
� deficiencias en los equipos de seguridad de los veh�culos;
� capacitaci�n deficiente de los transportistas en lo que concierne al manejo de sustancias peligrosas.
La estimaci�n de los riesgos est� condicionada por:
1. Los residuos a transportar y sus propiedades
2. El medio de transporte (p. ej., carretera, ferrocarril, transporte fluvial)
3. La probabilidad de un accidente o de una aver�a (y los medios de transporte disponibles en el lugar de la eliminaci�n).
4. La magnitud de los da�os a la salud humana o al medio ambiente que pueden producirse en caso de un accidente (p. ej., comparaci�n de los efectos de un accidente en barco y en carretera).
El estudio de los anteriores factores sirve de base para la selecci�n del medio de transporte y de la ruta m�s adecuados.
La importancia del transporte de residuos se refleja en la magnitud de los recursos administrativos y de control que se destinan a �l en muchos pa�ses. Adem�s de los reglamentos nacionales, existen disposiciones internacionales y supranacionales que deben ser observadas por los transportistas. La Organizaci�n de las Naciones Unidas, por su parte, ha elaborado un reglamento para el transporte de productos peligrosos, basado en la clasificaci�n de sus caracter�sticas y de los riesgos que plantean.65
65V�ase el anexo 2.
2.5.4 Lugar de destino: Instalaciones de tratamiento y disposici�n final de residuos especiales
Los peligros ambientales que se derivan de las
instalaciones de tratamiento
/disposici�n final de residuos especiales dependen en primer
t�rmino del m�todo de eliminaci�n (disposici�n final)
y de la aptitud de las sustancias residuales para ser
eliminadas con el m�todo seleccionado. Los principios aplicables
a la selecci�n de emplazamientos se tratan en un cap�tulo
aparte.
Aunque existe una multitud de procesos t�rmicos, f�sico-qu�micos y biol�gicos para el tratamiento de desechos, cada de uno de ellos presenta limitaciones en cuanto a la compatibilidad ambiental y debe ser aplicado �nicamente a residuos aptos, para los que haya sido aprobado. Para evitar que los procesos se apliquen a sustancias incompatibles ser� necesario elaborar reglamentos nuevos o adaptar los existentes (en la tabla 1 se presenta un cat�logo de requisitos para la disposici�n de desechos en rellenos sanitarios). La asignaci�n de los distintos tipos de desechos a los correspondientes procesos de eliminaci�n o -como primer paso- la prohibici�n de aplicar procesos a desechos incompatibles, constituye una mejora importante en la disposici�n final de los desechos especiales, pues tiende a reducir la carga ambiental (v�anse las aclaraciones en el punto 2.3).
En los pa�ses en desarrollo, el tratamiento f�sico-qu�mico o biol�gico de los residuos especiales ocupa un lugar poco significativo en t�rminos del volumen de los residuos tratados.
En general, se puede decir que los procesos de disposici�n final m�s importantes, que son la eliminaci�n en vertederos/rellenos sanitarios y la incineraci�n, se diferencian por el tipo de contaminaci�n y por los riesgos que plantean. Una planta de incineraci�n de residuos especiales, por ejemplo, puede producir emisiones peligrosas localizadas, mientras que la disposici�n en un relleno sanitario plantea, en primer t�rmino, el problema del comportamiento del relleno a largo plazo. En lo que concierne a la eliminaci�n en vertederos/rellenos sanitarios, hay que tener en cuenta especialmente los efectos sobre las aguas subterr�neas y superficiales. El vertido sobre el terreno en muchos casos constituye un peligro ecol�gico considerable, debido a la infiltraci�n de aguas contaminadas en las capas de suelo y acu�feros subyacentes. Como en los casos anteriores, se recomienda analizar las sustancias residuales y estimar los peligros que ellas pueden generar. En todos los casos se requiere un an�lisis cuidadoso para saber qu� sustancias deben ser tratadas/eliminadas mediante qu� proceso.
Para establecer condiciones favorables de tratamiento y disposici�n final se requiere una legislaci�n concreta basada en criterios de exclusi�n o en reglamentos detallados que regulen la asignaci�n de residuos a los distintos procesos.
En lo que respecta a la evaluaci�n de riesgos para el ser humano, cabe se�alar que las plantas de tratamiento t�rmico generalmente se construyen cerca de aglomeraciones urbanas y plantean riesgos sanitarios distintos a los de los rellenos sanitarios (p. ej., fallas de operaci�n y posible presencia de dioxinas, especialmente en caso de incinerar residuos especiales). Los rellenos sanitarios, por su parte, requieren grandes superficies, por lo que son m�s f�ciles de establecer en lugares apartados. Finalmente, debe tenerse en cuenta que los vertederos/rellenos sanitarios son un componente imprescindible de todos los procesos de disposici�n, pues al concluir los tratamientos siempre quedan residuos que deben depositarse finalmente en el suelo.
Las siguientes medidas deben aplicarse en conjunto con estos dos procesos m�s importantes de disposici�n final, a fin de minimizar los riesgos ecol�gicos y sanitarios:
Incineraci�n de residuos especiales:
� Condiciones de operaci�n/tratamiento t�rmico:
- Conviene usar hornos de reverbero giratorio con una temperatura de combusti�n de 1.000 - 1.200� C.
- Se requieren dispositivos eficaces para la limpieza de gases de escape/el lavado de gases de humo.
Disposici�n final de residuos especiales en vertederos/rellenos sanitarios:
� La selecci�n de un emplazamiento adecuado requiere un estudio previo de las condiciones geol�gicas.
� Las obras de construcci�n incluyen:
sellado (natural o artificial) del lecho del relleno; sellado superficial; control de impermeabilidad; minimizaci�n de aguas de infiltraci�n; captaci�n y tratamiento de aguas de infiltraci�n; desgasificaci�n.
� La operaci�n del vertedero/relleno sanitario abarca:
prevenci�n de la dispersi�n de basuras por el viento; prevenci�n de olores desagradables; minimizaci�n de aguas de infiltraci�n; compactaci�n y consolidaci�n; prevenci�n de ruidos; aislamiento y almacenamiento/dep�sito por separado de ciertos residuos; medidas para asegurar la seguridad de la instalaci�n; prevenci�n de accidentes y aver�as.
� Despu�s del cierre del vertedero/relleno debe llevarse a cabo una vigilancia a trav�s de pozos de control ubicados por encima y por debajo de la capa fre�tica.
2.6 Gesti�n ecol�gicamente segura de residuos peligrosos. Elementos y etapas
Para la gesti�n ecol�gicamente segura de residuos peligrosos se requiere un cat�logo de residuos con criterios de definici�n exactos. En el anexo 5 se presenta un esquema simple y viable para la identificaci�n y clasificaci�n de residuos especiales, el cual constituye un buen marco de referencia para la clasificaci�n de sustancias y el manejo adecuado de los residuos clasificados.
2.6.1 Etapas de planificaci�n
Una vez clasificados los residuos, se proceder� a planificar las acciones espec�ficas requeridas para su gesti�n (recolecci�n, transporte, disposici�n final/tratamiento) y a evaluar los peligros concretos de cada etapa de gesti�n en el contexto local. Las etapas de gesti�n son las siguientes:
� recolecci�n general/recolecci�n de residuos previamente separados (en caso dado, almacenamiento intermedio);
� transporte (en caso dado con las correspondientes transferencias);
� disposici�n final (aplicando el m�todo de tratamiento/disposici�n previamente seleccionado).
El resultado de la planificaci�n depende de las propiedades espec�ficas de las sustancias, las cuales se conocen generalmente de antemano. No obstante, debe tenerse en cuenta que los residuos en la mayor�a de los casos son mezclas de sustancias, lo cual dificulta su evaluaci�n y clasificaci�n y exige datos sobre su composici�n exacta. Finalmente, deben tenerse en cuenta las condiciones socioecon�micas y geoecol�gicas que pueden influir en la gesti�n de los residuos.
Los aspectos a tener en cuenta incluyen:
- estilo de vida y comportamiento de los consumidores;
- esquemas de asentamiento y usos del suelo;
- estructura econ�mica;
- densidad y distribuci�n demogr�ficas;
- caracter�sticas del suelo;
- existencia y disponibilidad de recursos h�dricos;
- situaci�n clim�tica;
- otros aspectos.
Estos y otros factores influyen en el resultado de la planificaci�n y en la evaluaci�n de los riesgos. De ah� se desprende forzosamente que, en los pa�ses en desarrollo, la evaluaci�n destinada a establecer condiciones de disposici�n ecol�gicamente aceptables deber� basarse en otros criterios y en otra escala de prioridades que en los pa�ses industrializados.
Por otra parte, ser� necesario programar las acciones en funci�n de su urgencia y del plazo en el que se intenten lograr los resultados. A corto plazo, se requieren medidas destinadas a subsanar las pr�cticas m�s perjudiciales en materia de gesti�n y disposici�n final de residuos peligrosos. A largo plazo, se intenta establecer una estrategia de gesti�n que sea compatible con los escasos recursos financieros y ecol�gicos.
El punto de partida para la recolecci�n y el control de residuos peligrosos es el an�lisis de sus fuentes potenciales; es decir, de los productores y de los productos importados. Los residuos peligrosos provienen de los procesos de producci�n y del consumo de bienes. El componente decisivo, sin embargo, es la producci�n industrial, por lo que conviene llevar a cabo (y actualizar posteriormente) un inventario de industrias en la zona de planificaci�n. Un inventario de este tipo es una valiosa fuente de referencia para la identificaci�n de los residuos peligrosos actuales y futuros y debe considerarse como un elemento b�sico de la gesti�n de residuos especiales. En los pa�ses en desarrollo, especialmente, deben tenerse en cuenta adem�s los bienes importados de estructura compleja, los cuales pueden convertirse en una fuente de residuos altamente peligrosos al finalizar su vida �til.
El anterior an�lisis deber� utilizarse como fuente de informaciones complementarias para la gesti�n de los residuos. El proceso de an�lisis abarca los siguientes pasos:
1. Inventario de las fuentes actuales de producci�n. Clasificaci�n de los residuos peligrosos seg�n sus propiedades, su volumen y su composici�n.
2. Pron�stico del desarrollo futuro.
3. Examen del volumen de residuos peligrosos procedentes de la importaci�n.
4. Determinaci�n del potencial de recolecci�n y transporte en condiciones seguras.
5. Inventario, clasificaci�n (seg�n la aptitud para ciertos tipos de residuos) y determinaci�n de la capacidad de las plantas de disposici�n/tratamiento de residuos peligrosos existentes y de instalaciones proyectadas cuya ejecuci�n est� siendo planificada ya de forma concreta.
6. Estudio de alternativas distintas a las planteadas en el punto 5.
7. An�lisis de las posibilidades de reducir la producci�n de residuos, por ejemplo mediante la introducci�n de nuevas tecnolog�as de bajo impacto ambiental; an�lisis de las posibilidades de comercializar residuos previamente procesados (aprovechamiento t�rmico o reutilizaci�n del material).
8. Asignaci�n de cada tipo de residuos al proceso de eliminaci�n m�s apropiado (elaboraci�n de un cat�logo de asignaci�n, o formulaci�n de criterios de incompatibilidad de ciertos residuos con ciertos procesos).
9. Elaboraci�n de planes coordinados a nivel regional para la gesti�n a largo plazo de los desechos.
Adem�s, se requieren actividades adicionales o complementarias en los siguientes �mbitos:
� Ambito legislativo:
- creaci�n de un marco (fundamento) legislativo para la planificaci�n de la gesti�n de desechos;
- establecimiento de normas que promuevan la prevenci�n y el aprovechamiento de sustancias residuales, relegando la disposici�n final (ambientalmente segura) a un plano secundario;
- prohibici�n de la importaci�n de residuos peligrosos definidos como tales en el Convenio de Basilea;
- examen de la posibilidad de aplicar barreras de importaci�n a bienes que generen residuos peligrosos al terminar su vida �til;
- introducci�n de evaluaciones de impacto ambiental obligatorias para proyectos significativos de eliminaci�n de desechos especiales;
- establecimiento, por v�a legislativa, de procesos de planificaci�n claramente estructurados, aplicables a la construcci�n de nuevas instalaciones de eliminaci�n de desechos peligrosos (definici�n de procedimientos de aprobaci�n);
- establecimiento y consolidaci�n de un aparato administrativo con competencias y responsabilidades claramente definidas, que ponga en pr�ctica la gesti�n de residuos seg�n criterios de protecci�n ambiental;
- establecimiento de un sistema efectivo de sanciones;
- establecimiento de los reglamentos que deben aplicarse para determinar la responsabilidad en caso de da�os materiales, deterioro ecol�gico y perjuicios humanos ocasionados por la inobservancia de los principios de gesti�n de residuos s�lidos seg�n criterios ecol�gicos;
� Ambito econ�mico:
- establecimiento e implementaci�n de un sistema de incentivos econ�micos destinados a evitar o a reducir la producci�n de residuos peligrosos (p. ej., tarifas);
- introducci�n y aplicaci�n del principio de 'quien contamina paga' como base de la gesti�n de residuos s�lidos;
- creaci�n de mercados locales para materiales usados y residuales;
- establecimiento de bolsas comerciales para determinados materiales.
� Otros �mbitos:
- programas de calificaci�n para personas interesadas del sector;
- programas de capacitaci�n para personas de �mbitos relacionados (p. ej., operadores de instalaciones, transportistas, funcionarios administrativos);
- elaboraci�n y aplicaci�n de planes de gesti�n de residuos coordinados a nivel regional, as� como de otras medidas de planificaci�n.
2.6.2 M�todos para evitar/reducir la producci�n de residuos y promover el reciclaje y la reutilizaci�n
En los puntos 1 - 5 se presentan los pasos esenciales que conducen a la planificaci�n de la gesti�n de residuos. Los pasos 6 y 7 est�n orientados a reducir en lo posible la producci�n de residuos, siendo �sta la base de la gesti�n en el futuro. El principio de evitar que se produzcan desechos peligrosos (p. ej., mediante el uso de sustancias menos peligrosas y cambios de tecnolog�a) debe considerarse como un elemento b�sico e indispensable del futuro sistema de gesti�n de residuos en los pa�ses en desarrollo.
Existen distintas medidas que pueden tomarse en el �mbito de la producci�n comercial e industrial para evitar o reducir la producci�n de residuos especiales. Estas incluyen:
� uso de materias primas menos peligrosas en la producci�n (eventualmente, tratamiento previo);
� empleo de m�todos de producci�n m�s eficientes (reducci�n del volumen de residuos y ahorro de material);
� reducci�n de la concentraci�n de sustancias contaminantes en los residuos y en los restos de material;
� introducci�n de ciclos de producci�n cerrados que permitan reutilizar los restos de material;
� uso de distintos recipientes para residuos especiales y para otros residuos similares a la basura dom�stica .
Otro paso esencial consiste en introducir disposiciones legales que obliguen a reutilizar las sustancias peligrosas recuperables antes que eliminarlas. Como medida complementaria, debe fomentarse el establecimiento de mercados locales para el comercio con materiales usados y residuales.