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(c) FAO 1995
La finalidad de esta gu�a es explicar los conceptions fundamentales de los costos de la comercializaci�n agricola y de los m�rgenes o beneficios de la misma. En ella se especifican los principales tipos de tales costos, se aconseja sucintamente sobre la forma de calcularlos y se analiza la interpretaci�n de los m�rgenas de comercializaci�n.
El conocimiento de los costos y m�rgenes es indispensable para todos aquellos que intervienen en la comercializaci�nde los productos agr�colas. Los agricultores interesados en la producci�n de nuevos cultivos tienen que saber perfectamente no s�lo cu�les ser�n los gastos que probablamente originar� tal producci�n sino tambi�n el costo de su comercializaci�n. Los comerciantes que se dedican a la venta al por mayor y al por menor tendr�n tambi�n que conocer a fondo, evidamente, cu�les ser�n sus gastos, si queren obtener alg�n beneficio. Por �ltimo, funcionarios gubernamentales que se ocupan de vigilar el rendimiento de los mercados agr�colas tienen que conocer perfectamente los costos de comercializaci�n asi comos los m�rgenes, y tendr�n que estar en condiciones de vigilarlos regularmente si se proponen conseguir mejoras convenientes, tales como la creaci�n de nuevos mercados. Una de las finalidades de esta gu�a es corregir algunas de las ideas equivocadas pero muy difundidas que se tienen sobre los costos de comercializaci�n. Los beneficios de los comerciantes se consideran con frecuencia excesivos, lo cual es debido a que el observador carece de una apreciaci�n exacta de todos los gastos originados.
Esta gu�a ser� de particular utilidad para los extensionistas y funcionarios de comercializaci�n cuando, durante el ejercicio de sus funciones, los agricultores les pidan que les asesoren sobre cuestiones de precios y comercializaci�n. Podr� tambi�n ser utilizada en los centros de capacitaci�n agr�cola, en el �mbito de los cursos sobre comercializaci�n. La gu�a puede servir asimismo de complemento a la publicaci�n de la FAO La comercializaci�n de productos hort�colas - Manual de consulta e instrucci�n para extensionistas (Bolet�n de Servicios Agr�colas de la FAO, No 76) y los correspondientes videos.
A. Sawadogo
Director General Adjunto
Departamento de Agricultura
La secuencia de etapas que tiene lugar para trasladar los productos desde la explotaci�n agr�cola hasta el consumidor constituye lo que suele denominarse cadena de comercializaci�n. En la p�gina anterior se han dado ejemplos de tales cadenas.
El consumidor puede vivir muy cerca del productor, como sucede si ambos viven en la misma localidad; pero podr�a tambi�n ocurrir que el consumidor viviera muy lejos, en otro pa�s. Para que el producto llegue hasta �l, es necesaria la comercializaci�n. Las actividades inherentes a ella, cualquiera que sea su tipo, implican siempre gastos. En el caso m�s sencillo, el gasto consistir�a simplemente en el tiempo que necesita el agricultor para trasladarse a pie al mercado m�s pr�ximo y permanecer en �l hasta que vende sus productos. Un caso m�s complejo seria que el producto permaneciera almacenado durante largo tiempo, luego fuera transportado a grandes distancias y sometido a diversos procesos antes de que adopte la forma en que es finalmente vendido.
�Por qu� el producto agr�cola que se vende en una tienda o en un mercado al por menor alcanza a menudo un precio mucho mayor que el que se ha pagado al agricultor? Los gastos de comercializaci�n no siempre se conocen perfectamente: es comprensible que los comerciantes o elaboradores tengan que pagar dinero para el transporte o el embalaje del producto, o para adquirir el combustible que requiere una f�brica de moler arroz o ma�z, pero hay muchos otros gastos menos aparentes. Como tales gastos no son siempre visibles, se acusa frecuentemente a los que se dedican a la comercializaci�n de obtener beneficios exagerados. La gente ve los precios que los comerciantes pagan a los agricultores, y al compararlos con los que pagan los consumidores por el mismo producto, llegan a la conclusi�n de que tanto los agricultores como los consumidores est�n siendo explotados. Algunas veces, naturalmente, los beneficios de los comerciantes son muy elevados, pero otras veces tales beneficios son escasos, o incluso negativos, y los comerciantes sufren p�rdidas. Pero es evidente que, si la comercializaci�n no ofrece a estos �ltimos un beneficio global, no estar�n dispuestos a continuar dedic�ndose a esa actividad, y esto ir� en perjuicio tanto de los consumidores como de los agricultores.
En general, cuanto m�s larga y compleja sea la cadena de comercializaci�n, mayor ser� su costo. Por consiguiente, la simple comparaci�n de los precios que se pagan al agricultor con los precios al por menor del producto agr�cola no es una indicaci�n exacta de la eficacia de la comercializaci�n, ya que no tiene en cuenta lo que cuesta la cadena de comercializaci�n desde que el producto agr�cola sale de la explotaci�n hasta que llega al consumidor. Si un agricultor vive a 20 km de distancia de un mercado, el porcentaje del precio final que percibir� ser� mayor que el que percibir�a el agricultor que vive a 200 km de distancia, porque los gastos de transporte ser�an menores. El que cultiva un producto deteriorable, como el tomate, es probable que perciba un porcentaje del precio final inferior al del que cultiva un producto no deteriorable, como el coco, ya que, cuando aqu�l llegue al mercado, parte del mismo producto podr�a no estar ya en buenas condiciones de venta. El agricultor que cultiva manzanas podr�a percibir un porcentaje del precio al por menor inferior al que percibir�a un agricul tor que cultive pi�as, ya que las manzanas pueden ser almacenadas durante varios meses, para beneficiarse de un aumento de precio posterior, cosa que no sucede con las pi�as; ahora bien, el almcenamiento cuesta dinero. An�logamente, el que cultiva cebollas puede obtener un beneficio del precio final al por menor inferior al del que cultiva coliflores, por la misma raz�n de que las cebollas pueden almacenarse durante varios meses. Por consiguiente, al comparar los precios que se pagan al agricultor con los precios de consumo es necesario conocer perfectamente todos los gastos originados; s�lo entonces podr� saberse si se est�n obteniendo beneficios excesivos, si el sistema de comercializaci�n es ineficaz, o si est� justificado el alto coste.
En esta gu�a se explica brevemente lo que se entiende por costo de comercializaci�n, y la forma de calcularlo; se discuten tambi�n los m�rgenes de comercializaci�n. Ser� especialmente �til para los extensionistas y funcionarios encargados de la comercializaci�n cuyo asesoramiento sobre tal materia sea requerido por los agricultores durante su trabajo. Por ejemplo, a veces convendr� a los agricultores trabajar juntos, en grupo, para comercializar tambi�n conjuntamente sus productos. Sin embargo, antes de actuar en tal sentido alguien, como el extensionista, tendr� que saber calcular lo que cuesta, a fin de que los agricultores puedan estar seguros de que el procedimiento de comercializaci�n que se utilice es preferible a cualquier otro.
Como las pr�cticas de comercializaci�n son muy diferentes seg�n el pa�s y el tipo de producto considerado, en esta gu�a s�lo se pueden determinar los costos posibles, e indicar la forma de calcularlos. En un pa�s, por ejemplo, los agricultores podr�an llevar ellos mismos su producto al mercado al por mayor, mientras que en otro el producto podr�a ser manipulado por dos o tres intermediarios antes de que llegue al mercado. Incluso dentro de un mismo pa�s, los m�todos de comercializaci�n pueden ser diferentes, y por ello es imposible establecer una metodolog�a sencilla para calcular el costo. Por la misma raz�n, no existe, evidentemente, tal cosa como un costo <<razonable>> de comercializaci�n de un cultivo que pueda ser utilizado por los extensionistas para comparar los costos dentro de su sector. El costo de comercializaci�n de cualquier producto depender� de las circunstancias del pa�s y de la zona considerada.
Los funcionarios gubernamentales superiores que deseen conocer m�s a fondo los m�todos de c�lculo de los costos podr�n consultar la publicaci�n Costs, margins and returns in agricultura/ marketing, que puede solicitarse al Servicio de Mercadeo y Finanzas Rurales, o a la Secci�n de Distribuci�n y Ventas de la FAO.
En el primer capitulo de esta gu�a se resumen los gastos de comercializaci�n agr�cola m�s importantes y se explican los motivos de que varien tanto. En los cap�tulos siguientes se examinan cada uno de los diferentes tipos de gastos (por ejemplo, los de embalaje, manipulaci�n, transporte) con m�s detalle. Se expone, a continuaci�n, la forma de considerar conjuntamente cada uno de tales gastos, a fin de determinar el costo total de la comercializaci�n necesaria para que el producto llegue desde el agricultor al consumidor. En el capitulo final se examinan los m�rgenes de comercializaci�n, y la forma de calcularlos y de interpretarlos.
Costos de preparacion y envasado del producto
Se supone que la recolecci�n del producto y su traslado hasta la puerta de la explotaci�n agr�cola o la planta de envasado forma parte de los costos de producci�n. As� pues, el primer costo de comercializaci�n es la preparaci�n del producto. Tal preparaci�n comprende la limpieza, selecci�n, y clasificaci�n del producto. El segundo costo que tienen que afrontar usualmente los agricultores o los comerciantes es el del envase. Este puede ser de diferentes tipos, desde un sencillo saco de yute, que representa menos del uno por ciento del costo de comercializaci�n, a los envases de pl�stico, m�s perfeccionados, para el envio directo de las frutas a los consumidores en los supermercados, y que podr�an representar un porcentaje mucho mayor.
Costos de manipulacion
En todas las fases de la cadena de comercializaci�n, habr� que empaquetar y desempaquetar el producto, cargarlo y scargarlo, depositarlo en el almac�n y volver a sacarlo del mismo. El costo de cada manipulaci�n no ser� muy elevado, pero su suma total podr�a llegar a ser importante.
Costos de transporte
Una vez envasado, el producto agr�cola es transportado. En muchos paises, el transporte inicial puede estar a cargo del agricultor o de su jornalero, llevando ellos mismos el producto, o utilizando carretas de tracci�n animal. O bien los comerciantes pueden enviar sus agentes a los agricultores para que recojan el producto y lo re�nan en una zona central. Como se ha indicado en la introducci�n, el costo de estas operaciones variar� seg�n la distancia entre la explotaci�n agr�cola y el mercado, pero tambi�n depender� del estado de las carreteras. El agricultor que viva cerca de una v�a importante de comunicaci�n tendr� que sufragar gastos de transporte muy inferiores a los que tendr� que sufragar el que viva al final de una mala carretera, que perjudica mucho a los camiones, y que con frecuencia es intransitable. El costo del transporte ser� m�s bajo en los paises donde tanto los camiones como la gasolina cuestan menos que en los paises donde los derechos de importaci�n son elevados. Los que quieran disponer de un cami�n de su propiedad deber�n comprarlo y, por tanto, los costos ser�n m�s reducidos cuanto m�s bajos sean los intereses bancarios.
El costo del transporte es a veces f�cil de calcular, porque el agricultor o el comerciante paga al transportista un precio fijo por kilogramo. Pero �c�mo habr� que calcularlo cuando el precio se fije <<por contenedor,, o cuando el agricultor o el comerciante alquile un cami�n exclusivamente para transportar diversos cultivos? �C�mo se calcular�n los gastos de transporte de un comerciante que sea propietario del veh�culo?
Perdidas de productos
Es normal que se produzcan p�rdidas cuando se comercializan productos agr�colas. Aun cuando no se desechen productos, �stos pueden perder peso durante el almacenamiento y el transporte; por consiguiente, el precio de venta al por menor de un kilogramo de un producto no puede ser comparado con el precio a que ha sido vendido por el agricultor. Algunas veces se registran p�rdidas muy elevadas, especialmente trat�ndose de frutas y hortalizas deteriorables. Las mayores p�rdidas se registrar�n probablemente durante la temporada principal, cuando a causa de la superabundancia del producto haya habido que desechar, sin venderlo, gran parte del mismo. Por lo general, cuanto mayor sea la distancia entre la explotaci�n agr�cola y el consumidor, mayores ser�n las p�rdidas probables.
La determinaci�n de las p�rdidas al calcular los costos de comercializaci�n puede ser bastante complicada. En particular, desde que el producto agr�cola es comprado, hasta su venta pueden haber todav�a gastos, como los de envasado, transporte y almacenamiento. Aunque no haya p�rdidas cuantitativas, pueden haber todav�a p�rdidas cualitativas, lo cual se reflejar� en el precio a que se venda el producto.
Costos de almacenamiento
El almacenamiento es uno de los costos importantes de muchos productos. La finalidad principal del almacenamiento es prolongar la duraci�n del producto, para que no haya necesidad de venderlo inmediatamente despu�s de su recolecci�n. Se supone que el precio del producto aumentar� lo suficiente, mientras est� almacenado, como para cubrir los gastos de tal almacenamiento. Esos gastos variar�n en funci�n de lo que haya costado la construcci�n y explotaci�n del almac�n, y tambi�n de lo que haya costado la compra del producto que se almacena. Si el almac�n se mantiene completamente lleno durante todo el a�o, los costos ser�n evidentemente mucho menores que si se utiliza s�lo algunos meses e incluso si durante ellos se mantiene medio vacio.
Costos de elaboracion
La elaboraci�n es a menudo un factor importante de los costos de comercializaci�n. Los productos en grano, como el arroz y el ma�z, tendr�n que ser molidos. Para calcular el costo total de comercializaci�n habr� que tener en cuenta el factor de conversi�n del grano sin moler al grano molido, as� como el valor de cualquiera de los subproductos. Por consiguiente, el precio que se pague al agricultor por un kilogramo de arroz c�scara no puede compararse directamente con el que pague el consumidor por un kilogramo de arroz molido, porque ya no se trata del mismo producto. Este hecho tan sencillo suele no tenerse en cuenta. De manera an�loga, un fabricante de caf� no puede establecer una comparaci�n directa entre el precio de exportaci�n de un kilogramo de grano verde con el que recibir� por la venta de caf� en bayas 0 incluso el caf� en pergamino.
Los costos de elaboraci�n podr�n variar seg�n la eficacia de la organizaci�n encargada de la misma, los rendimientos de las instalaciones y la frecuencia de sus operaciones. Variar� tambi�n en funci�n de lo que haya costado la organizaci�n, lo que depender�, a su vez, de factores como el precio del combustible, los costos de depreciaci�n, los derechos de exportaci�n, las tasas y los salarios.
Costos de capital
Los costos de capital, que tal vez no son muy perceptibles, son de suma importancia. El comerciante quiz�s necesite dinero para sus operaciones y tendr� que pedirlo prestado al banco. El inter�s que devengue tal pr�stamo es uno de los factores del costo. A�n en el caso de que el comerciante utilice su propio dinero, no podr� decirse que no ha tenido ning�n gasto, puesto que podr�a haber dejado su dinero en el banco, y obtener un inter�s, en vez de utilizarlo para tales operaciones. El costo de la utilizaci�n de sus propios fondos es, por consiguiente, el inter�s que ha dejado de percibir. Es lo que los economistas llaman costo de oportunidad.
El costo de oportunidad puede ser de otro tipo. Por ejemplo, el comerciante podr�a tal vez dedicar su tiempo a otros trabajos. Para que le interese la comercializaci�n, el beneficio que obtenga de ella tendr� que ser mayor que el que pudiera obtener con otras actividades; y en muchos casos, tendr� que ser bastante mayor, especialmente cuando corra el riesgo de perder dinero.
Derechos, comisiones y pagos ocasionales
Los gastos que se han tomado anteriormente en consideraci�n son los gastos m�s importantes ocasionados por la comercializaci�n de un producto agr�cola. Pero hay otros muchos gastos, y los que tengan que calcularlos tendr�n que tener en cuenta todos ellos. Aunque en algunos de los paises podr�an ser bajos, en otros paises podr�an constituir una importante proporci�n de costo total. Las personas que tengan que utilizar los mercados tendr�n que pagar los derechos de mercado. Con frecuencia tendr�n que pagar tambi�n el pesaje del producto. Los comerciantes necesitan normalmente una autorizaci�n y pagar los derechos de licencia, as� como las comisiones que cobran los mayoristas en algunos mercados. Tendr�n tambi�n que pagar las tasas, y algunas veces, necesitar�n dar propinas ya sea para poder conseguir un permiso para montar un negocio, o para resolver los conflictos que puedan surgir en la carre tera al transportar el producto. Todos estos gastos tendr�n que ser tenidas en cuenta en los c�lculos.
Precios y margenes
Por �ltimo, habr� que establecer una relaci�n entre el costo y los precios fijados. En un mercado al por menor, los tomates podr�an venderse, por la ma�ana, a un precio alto, que dar�a al parecer al comerciante un excelente beneficio; pero, en cambio por la tarde, el comerciante podr�a verse obligado a venderlos a un precio bastante m�s bajo, porque sabe que al d�a siguiente llegar� al mercado un suministro de tomates frescos. Esta circunstancia tiene que ser tenida en cuenta cuando se compare el precio de venta con el que se ha pagado al agricultor. El precio que pague el consumidor eventual est� compuesto de la cantidad- que se haya pagado al agricultor por su producto, m�s todo lo que se haya gastado hasta su presentaci�n al consumidor en la forma en que �ste lo compra, m�s un beneficio razonable, para los que se han ocupado de su comercializaci�n y transformaci�n, por tales actividades. El porcentaje del precio final que corresponde a la comercializaci�n es conocido como margen de comercializaci�n.
El margen de comercializaci�n puede representar a veces un elevado porcentaje, lo cual puede servir de base para decir que los agricultores o los consumidores est�n siendo explotados. Sin embargo, en muchos casos los m�rgenes altos est�n plenamente justificados, dados los gastos originados. Si no se conocen bien esos gastos, y la forma de compensarlos, es imposible saber si los m�rgenes son o no razonables.
Costo de preparacion del producto agricola
La preparaci�n para el mercado del producto agr�cola suele llevar bastante tiempo, pero el dinero que se gaste al principio en preparar y envasar el producto ser� recuperado con creces, ya que permitir� aumentar los precios y reducir las p�rdidas. Es de esperar que con el aumento del costo aumenten tambi�n las ganancias. Las operaciones de preparaci�n del producto, que son efectuadas algunas veces por los agricultores, aunque m�s frecuentemente por los comerciantes, consisten, entre otras, en:
- limpiarlo, como por ejemplo, quitando la tierra y los cuerpos extra�os;
- recortarlo, suprimiendo las ra�ces, tallos y hojas innecesanas;
- seleccionarlo, suprimiendo los desechos y los productos no comercializables (v�ase el Capitulo 5);
- curarlo, como se hace con las patatas, ajos y cebollas;
- clasificarlo, separando los productos por tama�os y calidades an�logos, antes de empaquetarlos, con lo cual aumentar� el valor de mercado del producto;
- encerarlo y envolverlo, como se hace, por ejemplo, con las naranjas, en algunos paises, con objeto de conservar el producto y hacerlo m�s atractivo para el consumidor.
Costos de envasado
Los productos agr�colas tienen que ser, casi todos ellos, envasados, exceptuando, en general, los frutos y hortalizas m�s grandes, como las calabazas y sandias, que pueden ser transportados a granel. Las hortalizas de hojas, como las coles, suelen ser tambi�n transportadas a granel; en este caso, las hojas exteriores sirven ellas mismas como una forma de envase, ya que protegen las hojas interiores. El envase, en este caso, no cuesta nada, pero debe tenerse en cuenta que las hojas exteriores suelen arrancarse antes de la venta, por lo que puede decirse que hay un costo en t�rminos de p�rdidas de producto.
Con el envasado se consiguen tres finalidades esenciales. En primer lugar, se proporciona un medio c�modo de manejo y transporte del producto. Es evidente que si hubiera que desplazar y cargar cada producto sin ning�n tipo de envase el costo seria mucho mayor. En segundo lugar, se protege el producto. Los incesantes trabajos que se llevan a cabo para mejorar el envasado a granel tienen principalmente como objetivo, m�s que aumentar la comodidad del envase desde el punto de vista de la manipulaci�n, aumentar la protecci�n que �l ofrece. Por �ltimo, al envasar los productos, quedan �stos divididos en c�modas unidades para su venta al por menor, haciendo as� el producto m�s atractivo para el consumidor, lo que permite aumentar el precio a que pueda venderse. Cuanto m�s perfecto sea el envase, mayor ser� su costo.
El agricultor es muchas veces quien proporciona los envases, ya sean sacos de arpillera o de yute para el ma�z o el arroz c�scara, que son utilizados en todas las operaciones de la cadena de comercializaci�n. De otros envases m�s caros y complejos, como los cajones de pl�stico, suele ocuparse, en cambio, el comerciante.
Las frutas u hortalizas tendr�n que ser envasadas y reenvasadas varias veces, seg�n la extensi�n de la cadena de comercializaci�n desde que pasan del agricultor al consumidor. El agricultor tal vez utilice uno de los tipos de envasado, por ejemplo, los sacos para llevar su producto al mercado, donde el comerciante lo trasladar� a una caja de madera o un caj�n de pl�stico, para trasportarlo al mercado de venta al por mayor. En este mercado, el minorista que compra el producto se lo llevar� para volver a envasarlo en sus sus propios envases, por ejemplo, en sacos de pl�stico a fin de poder venderlo m�s c�modamente en su tienda. Todos estos diversos tipos de envase conllevan gastos, que tendr�n que ser tenidos en cuenta al calcular-el costo total de la comercializaci�n.
El costo m�s f�cil de calcular es cuando los envases, sacos, cajas, cajones o cestas han sido utilizados s�lo una vez. Despu�s, para poder calcular el costo por kilogramo, es necesario saber la cantidad de productos que puede contener cada envase, lo cual, muchas veces, no es tan sencillo. At perfeccionar los envases a granel, se ha hecho todo lo posible por que estos envases puedan volver a utilizarse una y otra ves. En tales casos, es necesario hacer un c�lculo aproximado de las veces que se i ha utilizado el contenedor, para llegar a un costo por jor nada. Hay que dejar tambi�n un margen para las reparaciones y para el costo de la devoluci�n del envase vacio al punto de partida de la cadena de comercializaci�n. Cuando el comerciante dispone de veh�culo propio y todas estas operaciones se hacen en un mismo sentido -es decir, desde la explotaci�n agr�cola a los pueblos-, el costo de la devoluci�n de los contenedores es m�nimo, pero cuando, al contrario, tengan que pagarse por ella gastos de transporte, el costo del envasado podr� aumentar de manera significativa. En el Recuadro 1 se da un ejemplo de este c�lculo.
El tipo de envase que se utiliza en un determinado pa�s y en una determinada cadena de comercializaci�n depende de los costos y beneficios de tal utilizaci�n. Es pues probable que los cajones de pl�stico se utilicen m�s para comercializar productos agr�colas en el pais donde se fabrican que en un pa�s donde por tales cajones haya que pagar el 100 por ciento de derechos de importaci�n. Los envases m�s perfectos ser�n masutilizados cuando permitan reducir de manera significativa las p�rdidas; los productos agr�colas no deteriorables no requerir�n envases caros, porque-- los beneficios que se obtendrian con su utilizaci�n ser�an marginales. Deber� estudiarse siempre detenidamente la posibilidad de utilizar envases mejorados, fabricados non matriales locales.
Recuadro 1
C�mo se calcula el costo del envasado
Supongamos que se envasen naranjas en cajas de madera que contengan 20 kg cada una, de forma que con reparaciones ocasionales puedan ser utilizadas para 10 viajes. Cada caja cuesta 10 d�lares, y su limpieza y reparaciones, mientras duran, cuesta 2 d�lares, a los que hay que a�adir el d�lar que cuesta la devoluci�n del envase vacio a la zona de producci�n.
El costo del envasado por cada viaje ser� entonces:
[(costo original + reparaciones) � n�mero de viajes] +
transporte del envase vacio
es decir:
(10 d�lares + 2 d�lares) � 10 viajes + 1 d�lar = 2,20
d�lares por 20 kg
y
2,20 d�lares � 20 kg = 0,11 d�lares por kg
Es muy f�cil no dar importancia a los costos de manipulaci�n. El costo por kilogramo de cada manipulaci�n es insignificante, pero antes de que el producto llegue al consumidor, se habr� sometido a muchas manipulaciones. La suma de todos estos peque�os gastos podr� ser, al final, una cantidad considerable, particularmente en los paises donde el costo de la mano de obra es relativamente elevado.
Algunas veces se puede tener una idea bastante precisa de los costos de manipulaci�n. Por ejemplo, en los mercados de venta al por mayor, los portadores suelen cobrar una cantidad fija por cada caja o carreta, pero otras veces no se fija ninguna cantidad. Despu�s hay que hacer un c�lculo aproximado del costo por contenedor, dividiendo lo que cobre el empleado por el n�mero de paquetes manejados. Cuando los empleados se han contratado temporalmente, o por horas -por ejemplo en el mercado- este c�lculo puede ser bastante f�cil; pero cuando la persona ha sido contratada por el comerciante para toda la jornada, el c�lculo es m�s dif�cil, ya que podr�a pasar muchas horas sentado en el cami�n que se desplaza desde la explotaci�n agr�cola al mercado, y aunque no haga nada durante todo este tiempo, el comerciante tendr� que pagarle igualmente, si necesita su ayuda para cargar y descargar.
En una cadena de comercializaci�n compuesta de agricultor, mayorista, minorista y consumidor, podr�amos encontrarnos con las siguientes operaciones de manipulaci�n:
- El agricultor o jornalero carga el producto agr�cola en la carreta de bueyes;
- el jornalero descarga el producto en un mercado general y lo posa;
- el mayorista o su empleado vuelve a envasar el producto en los contenedores del mayorista;
- el producto es trasladado y cargado en el cami�n del mayorista;
- el producto es descargado en el mercado de venta al por mayor y trasladado a los locales del mayorista o de su agente, donde es pesado;
- el producto es desempaquetado, seleccionado o clasificado;
- el producto vuelve a envasarse en los contenedores del minorista;
- el producto es trasladado al almac�n del minorista;
- el producto es descargado en el almac�n del minorista;
- el producto vuelve a envasarse en sacos de pl�stico.
El transporte del producto hasta el mercado ocasiona gastos a los agricultores, y a los comerciantes, durante las diversas etapas de la cadena de comercializaci�n, hasta que llega al consumidor. Estos gastos son a veces obvios, como cuando se trata del pago efectuado directamente por el agricultor o el comerciante al propietario de un cami�n o de una embarcaci�n, o de un pago por pieza. Pero otras veces, tales gastos son menos directos, por ejemplo cuando el comerciante o el agricultor posee y explota su propio veh�culo.
Otras veces, no se desembolsa ning�n dinero, pero sigue habiendo un costo de oportunidad: por ejemplo, si un agricultor utiliza el transporte animal, o una bicicleta, o incluso lleva �l mismo su producto al mercado colectivo, podr�a hacer otras cosas durante este tiempo. Este es un factor importante de los costos de comercializaci�n, cuando el agricultor, pudiendo vender su producto en la propia explotaci�n agr�cola, ha considerado que obtendr� m�s ganancias si lo lleva al mercado; en cambio, si el agricultor no tiene m�s alternativa que llevarlo al mercado, el tiempo perdido habr� de ser considerado, m�s propiamente, como parte de los gastos de producci�n. Si el agricultor no lleva el producto al mercado no podr� venderlo
Cuando los conductores de los camiones que llevan los productos agr�colas al mercado son pagados por pieza, el c�lculo del costo de comercializaci�n es m�s f�cil! pero este medio de transporte suele resultar m�s caro. Estos conductores no saben si podr�n llenar o no sus camiones, por lo que para calcular lo que tienen que cobrar por pieza suponen una carga media, durante la temporada o el ano, que sea inferior a la capacidad del veh�culo. Por lo tanto, los comerciantes o agricultores que trabajen en grupo podr�n, si est�n seguros de que pueden llenar completamente un veh�culo, reducir sus gastos de transporte alquilando entre todos un cami�n. Por lo general, cuanto m�s grande sea el cami�n que puedan alquilar y llenar, m�s barato resultar� el costo del transporte por unidad. Los extensionistas que intervienen en la comercializaci�n podr�n desempe�ar una importante funci�n ayudando a los agricultores o a los comerciantes a organizarse con este fin.
Cuando el transporte del producto agr�cola se paya por pieza, es sencillo dividir el costo por contenedor por los kilogramos que �ste puede contener. Si se alquila un cami�n, o si el comerciante utiliza el de su propiedad, el c�lculo es m�s dif�cil, ya que el veh�culo podr�a ser utilizado para varios productos diferentes, que se habr�n envasado en contenedores de diferente tama�o. En casi todos los camiones, el factor que limita la carga no es el peso sino el espacio disponible. Por consiguiente, los productos con un bajo cociente pesovolumen -por ejemplo, los pimientos verdes- deben tener un costo por kilogramo superior a aquellos en los que el peso es mayor en relaci�n con su volumen. Esto requiere un c�lculo aproximado del volumen de los contenedores que se utilizan para cada producto. El espacio disponible en cada cami�n menos un margen de tolerancia para el espacio que no puede utilizarse a causa de la forma de los contenedores se dividir� despu�s por el volumen del contenedor, pudi�ndose as� calcular el costo por kilogramo. En el Recuadro 2 se da un ejemplo de este c�lculo.
El c�lculo se hace m�s complicado cuando el propietario posee su propio veh�culo, y hay que evaluar el costo del transporte. Son tantos los factores que hay que tomar en consideraci�n para calcular el costo por kilogramo y por d�a que es preferible evitarlo, a menos que se disponga de otro tipo de informaci�n que permita calcular tal costo. Si, por ejemplo, algunos comerciantes utilizan su propio medio de transporte, mientras que otros alquilan camiones pag�ndolos por viajes o por pieza, este �ltimo costo es el que mejor podr� tomarse como base para saber lo que costar� a un comerciante que tenga su propio cami�n.
Como es frecuente acusar a los comerciantes y a los propietarios de camiones de recargar los gastos, hay que tener bien presente los gastos que les ocasiona el transporte. Estos son, entre otros:
- el sueldo que se paga al conductor, y, si son importantes, a su ayudante;
- el costo de la gasolina, los gastos de mantenimiento, reparaci�n y an�logos;
- el costo de las licencias, peajes, seguros y otros pagos necesarios;
- los gestos imprevistos durante el camino, como las cantidades que hay que depositar o las propinas que hay que dar en caso de bloqueos, officiales o no oficiales, de la carretera, y los derechos de entrada al mercado;
- el dinero que ha costado el veh�culo. Cuando se calcula el costo anual de funcionamiento de un cami�n, hay que tener en cuenta no s�lo los intereses bancarios del pr�stamo sino tambi�n la depreciaci�n anual o p�rdida de valor del cami�n. Cuando las carreteras est�n en mal estado, los camiones podr�an durar s�lo algunos a�os, es decir que el gasto de depreciaci�n ser� considerable.
Una vez determinados los gastos anuales de transporte habr� que tomar en consideraci�n el trabajo que el cami�n podr� realizar en un a�o, a fin de calcular el costo por tonelada y por kil�metro. Esto depender� de:
- los per�odos en que el producto agr�cola est� en condiciones de ser comercializado;
- los restantes usos a que podr� destinarse el cami�n en sus viajes de regreso, o cuando no se utilice para la comercializaci�n agr�cola;
- los d�as en que el cami�n no pueda utilizarse por aver�as, reparaciones, otros servicios, y an�logos;
- cuando se dispone tanto del cami�n como del producto agr�cola, el n�mero de viajes y de kil�metros que este �ltimo podr� efectuar.
Recuadro 2
C�mo se calculan los costos del transporte
Supongamos que el cami�n que va a utilizarse tiene una cabida �til de 40 m3, y que su alquiler cuesta 500 d�lares. En un contenedor de 0,2 m3 se depositan 8 kg de tomates y en otro de 0,4 m3, 10 kg de pimientos verdes.
El costo del transporte de los tomates, por contenedor y por kilogramo ser�:
500 d�lares � (40 m3 � 0,2 m3) =
2,50 d�lares por contenedor
y
2,50 d�lares � 8 kg = 0,3125 por kilogramo
Mientras que el costo del transporte de los pimientos verdes por contenedor y por kilogramo ser�:
500 d�lares � (40 m3 � 0,4 m3 )
= 5,00 d�lares por contenedor
y
5,00 d�lares � 10 kg = 0,50 d�lares por kilogramo